Las riquezas culinarias de Galicia y Cataluña convergen en un bistró de ambiente relajado en Barcelona llamado Besta. Este moderno restaurante es el resultado de la colaboración entre dos chefs talentosos y experimentados: Manu Núñez, un gallego que reside en la vibrante ciudad catalana, y Carles Ramón, un nativo de Barcelona que vivió durante un tiempo en la encantadora ciudad de La Coruña en Galicia.
Ambos chefs han tenido experiencias en el mundo de la alta cocina, pero han optado por un enfoque más relajado e informal, una tendencia cada vez más común entre los chefs de hoy en día. Sus estilos de cocina se centran en la creatividad, la personalidad y la evitación de la repetitividad, un vicio que a menudo se encuentra en la escena culinaria contemporánea.
El menú de Besta presenta una fusión de los sabores del Mediterráneo y del Atlántico, con ingredientes frescos de temporada, muchos de los cuales provienen de Galicia. Los platos son realzados con diversas emulsiones y salsas que, según los propios chefs, buscan realzar los sabores intensos de los ingredientes.
Sin embargo, este deseo de innovación constante puede llevar a cambios frecuentes en el menú, lo que puede dar lugar a desequilibrios ocasionales y errores conceptuales en los platos. A pesar de estos desafíos, el equipo de Besta mantiene un enfoque en la eficiencia y la amabilidad, creando un ambiente acogedor y relajado para los comensales.
En cuanto a la bebida, Besta cuenta con una bodega muy completa con vinos de Galicia y Cataluña. Algunos de los platos destacados en el menú del día incluyen guisantes del Maresme con vieira y flor de grelo, concha fina servida en su concha con una emulsión de aceitunas gordal, anchoas y piparras, y navaja en su propio pilpil con pistacho y migas de corteza de cerdo.
También se pueden encontrar platos creativos como un crujiente de algas con tartar de gambas blancas y emulsión de pollo asado, y un bonito confitado con salsa de alcaparras y grasa de vaca. Otro plato notable es el tartar de ternera, presentado sobre una hoja de capuchina con huevas de trucha y cubierto con una mantequilla de algas.
A pesar de los éxitos de muchos de los platos, Besta también tiene algunas ofertas que han recibido críticas mixtas. Un ceviche de lubina salvaje con salsa de calsots ha sido descrito como plano, y una col picuda a la brasa con bearnesa de col ahumada, kimchi casero y botarga ha sido criticada por un exceso de este último ingrediente.
Sin embargo, estos deslices son compensados por platos exitosos como las habitas tiernas con papada ibérica, ortiguillas fritas y tuétano, y las mollejas de vaca con jugo de pollo escabechado. La raya a la meuniere con alcachofa es otro plato que ha recibido elogios.
En cuanto a los postres, un sorbete de coco con raifort ha recibido críticas por falta de equilibrio, pero una ganache de chocolate blanco ha sido muy bien recibida. En general, Besta ofrece un menú atractivo y único que fusiona los sabores de Galicia y Cataluña de una manera creativa y personal.
