Bellingham celebra el gol que marcó en el minuto 13.

Jude Bellingham: De Suplente a Esencial

En la anterior edición de la final de la Eurocopa, Jude Bellingham fue relegado al banquillo, no participó ni un minuto en la derrota de Inglaterra frente a Italia en Wembley. Fue una decisión del entrenador Gareth Southgate, quien también fue el responsable de haber convocado a Bellingham y convertirlo en el futbolista más joven en debutar en la fase final, un récord que solo duró días.

Southgate ha confiado en Bellingham otorgándole la camiseta número 10, un dorsal que no lleva el mismo peso simbólico que con otros colores, pero que es considerado imprescindible en el grupo. Y no es para menos, tras su primera temporada con el Real Madrid, Bellingham ha demostrado su valía mediante los 23 goles que acumuló y su aporte crucial al equipo en el debut ante Serbia con su cuarto gol en 30 presencias.

Todavía el más joven

Aunque aún no se sabe cuánto durará la participación de Inglaterra en el torneo, Bellingham ha demostrado su importancia en el equipo. Es el jugador más joven en el once inicial de los británicos y su gol en el debut demuestra su valía como futbolista. Su habilidad y despliegue físico aún no han sido limitados por las presiones de la fama y su voluntad de trabajar sigue siendo incuestionable.

En la jugada de su gol, Bellingham inició la jugada en el círculo central y la acompañó hasta que mandó el balón a la banda. Llegó a tiempo de rematar ese centro de Saka mordido por un rebote en Pavlovic, y con toda su fuerza descomunal, tiró por tierra a Andrija Zivkovic, que acudía a cerrar con los tres centrales serbios desplazados, sin que ni uno solo atendiera la zona.

La fórmula Saka

La estrategia de ataque más común de Inglaterra implicó abrir el balón a la banda de Saka, jugando con tres laterales derechos. Kyle Walker ocupó su posición natural, mientras que Kieran Trippier fue desplazado a la izquierda y Trent Alexander-Arnold se ubicó de mediocentro junto a Declan Rice.

Esta estrategia se mantuvo incluso después de que Saka fuera reemplazado. La primera acción de su sustituto, Jarrod Bowen, fue enviar un centro a la cabeza de Kane que golpeó en el larguero tras ser desviada por Predrag Rajkovic, el portero del Mallorca. Fue el primer y último balón decente que recibió el capitán en el área rival; en la propia área, despejó uno que pudo haber significado el empate.

Cortita y al pie

En la formación teórica 4-2-3-1 de Southgate, se esperaba que Phil Foden fuera quien desatara el juego por la izquierda, pero debido a sus costumbres en el City y su voluntad de ser relevante, jugó de manera más conservadora y renunció a ser más útil para desatascar el centro. Esto cambió cuando Southgate le empujó a la banda a partir del descanso. El ‘1’ del esquema fue Kane, olvidado y aislado del juego. Nunca le buscaron sus compañeros, tampoco para desatascar la franja central.

Los mejores momentos de Inglaterra no lograron impresionar a Serbia, que se mantuvo indiferente al ambicioso inicio de Inglaterra hasta el gol. Los balcánicos solo miraban el marcador, y el 0-1, pese a lo temprano que llegó, no desencadenó ningún desorden ni nerviosismo. Nada. Sólo en Stojkovic, que se agitaba en la banda con el cuarto árbitro. Inglaterra, por su parte, parecía querer emular a Brasil en su estilo de juego.

Serbia se pone a jugar

El descanso transformó el partido más que el gol, que parecía olvidado por todos, aunque condicionó la distinta actitud de ambos equipos en la reanudación. Serbia empezó a jugar. No como Brasil, por supuesto, pero sí con vivacidad y verticalidad, sin recreos en el pase, poco toque. Buscaron centros, intentaron penetraciones, dispararon desde lejos… A los ingleses no se les ha olvidado combatir este tipo de juego aún.