Lionel Messi pone fin a una trayectoria de más de 21 años con la selección de Argentina. El amistoso ante Benín en el Monumental de River sirve como despedida para el futbolista que, con el permiso de Diego Armando Maradona, puede ser considerado el mejor de la historia de la Albiceleste.
Desde su debut en agosto de 2005 hasta su adiós, el rosarino acumuló cuatro títulos, 207 partidos y 125 goles. Se marcha como el jugador con más presencias y más tantos de Argentina, después de una carrera marcada por las dudas iniciales, dolorosas derrotas en finales y una etapa final de gloria.
2005-2013: los comienzos, el crecimiento y las dudas
La relación de Messi con la absoluta comenzó el 17 de agosto de 2005, en un amistoso ante Hungría disputado en el Ferenc-Puskás-Stadion de Budapest. Con 17 años y recién alcanzada la mayoría de edad, entró al campo en sustitución de Lisandro López, aunque fue expulsado apenas un minuto después.
Su primer gol con Argentina llegó el 1 de marzo de 2006, frente a Croacia en Basilea. Ese mismo año participó en el Mundial de Alemania, el primero de sus seis torneos planetarios, en el que marcó una vez y jugó tres de los cinco encuentros de una Argentina eliminada por Alemania en cuartos de final.
Finales, oro olímpico y el brazalete de capitán
Messi alcanzó su primera final con la selección en la Copa América de Venezuela 2007, torneo en el que marcó dos goles antes de que Brasil se cruzara en el partido decisivo. En 2008 conquistó el oro olímpico en Pekín, con la selección sub-23 que derrotó a Nigeria gracias a un gol de Ángel Di María.
Entre 2008 y 2010 compartió vestuario con Maradona, entonces seleccionador, y disputó el Mundial de Sudáfrica 2010, donde Alemania volvió a dejar fuera a Argentina en cuartos. El 17 de noviembre de 2010 anotó por primera vez frente a Brasil, en un amistoso en Doha. En septiembre de 2011, Alejandro Sabella le entregó el brazalete de capitán ante Venezuela.
El 14 de junio de 2013 superó los 34 goles de Maradona con un triplete contra Guatemala. Sin embargo, pese a sus cifras y su condición de figura del Barcelona de Pep Guardiola, Messi era cuestionado por haberse formado en Europa y se le atribuía un carácter frío, alejado del modelo de líder esperado en Argentina.
2013-2016: frustración, tres finales perdidas y una retirada
Entre 2013 y 2016, Argentina elevó su nivel competitivo con Alejandro Sabella y, posteriormente, Gerardo el Tata Martino, pero no consiguió acabar con una sequía de más de dos décadas sin títulos.
En el Mundial de Brasil 2014, Messi llevó a Argentina a superar la fase de grupos con triunfos ante Bosnia, Irán y Nigeria, además de cuatro goles. El equipo eliminó a Suiza en octavos, a Bélgica en cuartos y a los Países Bajos en semifinales, estos últimos en los penaltis. La final del Maracaná, sin embargo, acabó con derrota ante Alemania por un gol de Mario Götze en la prórroga.
Después llegaron otras dos finales de Copa América, ambas perdidas contra Chile en los penaltis: en Santiago en 2015 y en Estados Unidos durante la Copa América Centenario de 2016. Tras esta última derrota, Messi anunció una retirada temporal: «Para mí se terminó la selección. Ya lo intenté mucho, me duele ser no campeón con la Argentina y me voy sin poder conseguirlo». La decisión, que sacudió al fútbol argentino, terminó teniendo marcha atrás.
2016-2020: el regreso y una etapa de transición
El 1 de septiembre de 2016, apenas dos meses después de comunicar su retirada, Messi regresó con un gol decisivo ante Uruguay en Mendoza, en las eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018. La selección atravesó entonces un periodo sin grandes resultados, con Edgardo Bauza en 2017 y Jorge Sampaoli en 2018.
En octubre de 2017, un triplete de Messi ante Ecuador en Quito certificó el billete para Rusia con un 1-3. En el Mundial de 2018, Argentina avanzó con dificultades tras empatar con Islandia, caer con dureza ante Croacia y vencer a Nigeria. Francia la eliminó en octavos de final por 4-3.
En la Copa América de Brasil 2019, Argentina terminó tercera. Messi fue expulsado ante Chile, aunque el equipo ganó ese partido por el tercer puesto. Tras el torneo, Lionel Scaloni, que ocupaba el cargo desde septiembre de 2018, fue confirmado como seleccionador. Esa decisión abrió el ciclo más exitoso de Messi con Argentina.
2020-2026: la era dorada de Messi y Scaloni
La pandemia de covid-19 marcó un punto de inflexión en el fútbol y también en la historia de Messi con la Albiceleste. La apuesta de la AFA por Scaloni dio sus frutos en la Copa América de Brasil 2021, el segundo gran torneo del técnico.
Argentina rompió una espera de 28 años sin títulos al conquistar la Copa América 2021. El triunfo tuvo un valor especial: llegó ante Brasil y en el Maracaná, con un gol de Di María. El 28 de junio de ese año, frente a Bolivia, Messi disputó su partido internacional número 148 y superó a Javier Mascherano como el jugador con más encuentros de la selección.
Cuatro títulos en tres años
La etapa más brillante de Messi con Argentina se tradujo en cuatro coronas en apenas tres años: las Copas América de 2021 y 2024, la Finalissima de 2022 y el Mundial de Catar 2022.
En junio de 2022, la Albiceleste venció a Italia en Wembley para conquistar la Finalissima. Meses después llegó el punto culminante: el Mundial de Catar. Argentina alcanzó su tercera estrella tras derrotar a Francia en una final resuelta en los penaltis después de un empate a tres, con doblete de Messi. El título igualó simbólicamente al ‘10’ del siglo XXI con Maradona y reabrió el debate sobre el mejor futbolista de todos los tiempos.
El 17 de octubre de 2023, Messi firmó un doblete ante Perú en Lima y, con 31 goles, superó el récord de Luis Suárez en las eliminatorias mundialistas sudamericanas. En la Copa América 2024, Argentina superó a Colombia en la final de Miami gracias a un tanto de Lautaro Martínez en la prórroga, logrando el cuarto y último trofeo de Messi con la selección.
El último Mundial y una despedida para la historia
Messi prolongó su carrera internacional hasta el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026, su sexta cita mundialista. Argentina llegó a la final de Nueva York, donde España, dirigida por Luis de la Fuente, se impuso a la Albiceleste.
El rosarino anotó ocho goles en ese último torneo y lideró a un equipo más competitivo que brillante. Las lágrimas tras la final reflejaron el cierre de una época. Aunque su último gran partido no tuvo un final feliz, Messi se despide en el mayor escenario posible: una final mundialista.
El balance definitivo deja una huella difícil de igualar: 207 partidos, 125 goles y cuatro títulos con Argentina, además de un recorrido que transformó las dudas y las derrotas en una de las historias más grandes del fútbol internacional.

