El lunes pasado, la farmacéutica Almirall experimentó un aumento del 5,63% en bolsa, marcando la mayor subida del mercado continuo, a pesar de haber anunciado pérdidas de 38,5 millones en 2023. Estas pérdidas se atribuyen principalmente al deterioro del valor contable del fármaco Seysara. Sin embargo, los títulos de Almirall, que alcanzaron un aumento del 5,92% durante la sesión, cerraron en 9,095 euros. Este repunte se debe, en gran medida, al anuncio de la adquisición de una licencia para la comercialización de un producto de la firma nórdica Novo Nordisk.
El objetivo del acuerdo con Novo Nordisk es desarrollar y comercializar en exclusiva el anticuerpo monoclonal NN-8828 para su uso en determinadas afecciones, incluidas las enfermedades dermatológicas inflamatorias inmunomediadas. Este tipo de enfermedades implican una alteración del sistema inmunológico y una inflamación crónica. Hasta la fecha, la compañía ha experimentado una revalorización del 7,95% este año.
Almirall, más allá de su valor en bolsa, es una de las compañías farmacéuticas que ha logrado fortalecerse a través de fusiones y reinventarse continuamente ante los desafíos de la facturación y los balances financieros. A pesar de su tamaño relativamente modesto, la empresa siempre ha apostado por la investigación para competir en las grandes ligas del sector farmacéutico.
Las pérdidas de 2023 fueron un golpe duro para las aspiraciones de la compañía, siendo atribuidas al deterioro del valor contable del antibiótico Seysara, usado para tratar lesiones inflamatorias asociadas al acné, y a los costes derivados del lanzamiento de nuevos productos de la compañía. Sin embargo, excluyendo estos ajustes, el resultado de 2023 habría sido positivo, con un beneficio de 15,5 millones de euros.
La subida en bolsa de Almirall, a pesar de los movimientos especulativos a corto plazo, es un respaldo a los esfuerzos de la compañía por mantener un lugar destacado en un área farmacéutica prometedora como la dermatología. Novo Nordisk es conocida por comercializar lápices inyectores de insulina, que son sus productos estrella, además del antidiabético Ozempic, y Wegovy, usado para combatir la obesidad.
En junio del año pasado, Almirall anunció su intención de no quedarse atrás en el complejo mundo farmacéutico. El consejo de administración de la farmacéutica aprobó una ampliación de capital de 200 millones, sin derecho de suscripción preferente, con el objetivo de «ejecutar con rapidez oportunidades de crecimiento inorgánico».
La intensa competencia en el mercado de la dermatología es un riesgo para la compañía, pero el acuerdo con Novo puede ayudar a minimizar este riesgo con una acertada política comercial y el desarrollo de los equipos de Almirall. Los analistas apuestan por una mejora en las cuentas de Almirall en 2024, con un aumento de los ingresos, mantenimiento del margen bruto y se espera que más beneficios si se completa la fase III de desarrollo con éxito.
El NN-8828 de Novo es un anticuerpo monoclonal ‘first-in-class’ en dermatología con alta afinidad por la citoquina IL-21 que ha sido desarrollado por Novo Nordisk hasta la fase II en indicaciones no dermatológicas. El anticuerpo tiene el potencial de inhibir las múltiples actividades biológicas inducidas por la IL-21 en células del sistema inmune e implicadas en la fisiopatología de numerosas enfermedades. Este mecanismo de acción diferenciado convierte al anticuerpo NN-8828 en una nueva y prometedora opción para el tratamiento de los trastornos inflamatorios y autoinmunitarios de la piel.
