Una joven utiliza su teléfono móvil.

La Guardia Civil, Mossos, Policía Nacional y otros cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado no dejan de alertar a la ciudadanía sobre los constantes intentos de ‘phishing’ o robo de datos, un grave problema de seguridad en línea que afecta a millones de personas en todo el mundo. La táctica se basa en que la víctima reciba un email o SMS de una entidad bancaria, una empresa de servicios o similar, donde se le insta a acceder a un enlace proporcionado y verificar sus datos personales, información bancaria o contraseñas.

A simple vista, estos correos electrónicos o mensajes parecen fiables. Sin embargo, se trata de páginas web falsas que imitan a las reales. Es un espejismo diseñado para engañar a los usuarios y robar sus datos confidenciales.

Recientemente, se ha detectado una nueva campaña de ‘smishing’, una modalidad del ‘phishing’ en la que la estafa se realiza enviando mensajes de texto o mensajes por Whatsapp. Aunque no es una táctica nueva -ya ha sido utilizada con anterioridad- en esta ocasión los ciberdelincuentes suplantan a la Seguridad Social. El mensaje enviado a las potenciales víctimas les solicita que actualicen su tarjeta sanitaria a través de un enlace, sosteniendo que, de esta manera, evitarán perder los derechos de dicha tarjeta. La triste realidad es que este enlace solo sirve para que los delincuentes puedan acceder y robar los datos personales del ciudadano y utilizarlos de manera fraudulenta.

La cuenta oficial de X (antes, Twitter) de la Tesorería General de la Seguridad Social advierte: «¡Cuidado! ¡Si recibes este mensaje, no pinches en ningún enlace y elimínalo! Se trata de un #fraude‼».

El Instituto Nacional de Ciberseguridad destaca que en caso de recibir un whatsapp o SMS con las características de lo expuesto anteriormente, y siempre que no se haya hecho «clic en el enlace ni proporcionar los datos», basta con borrar el mensaje y bloquear al remitente de este.

No obstante, si la víctima ha entrado en el enlace y ha cumplimentado el formulario, el Instituto Nacional de Ciberseguridad proporciona las siguientes pautas:

Primero, se debe recopilar evidencias del fraude, en caso de que se necesite interponer una denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Segundo, en los próximos meses, se debe realizar ‘egosurfing’, y buscar los datos que se hayan podido publicar sobre uno mismo en la Red. Si se requiere que sean eliminados, se puede recurrir al derecho al olvido. Para ello, se pueden utilizar herramientas para realizar búsquedas avanzadas, como Google Dorks. Tercero, se debe mantener vigilado el correo electrónico o cuentas de las que se haya proporcionado información en el formulario para evitar posibles ataques de phishing. Por último, se puede solicitar ayuda a la Seguridad Social para contrastar la información.

El phishing es un problema creciente que requiere la atención y precaución de todos. Recuerde siempre verificar la autenticidad de los correos electrónicos y mensajes que recibe, y nunca proporcionar sus datos personales a través de un enlace enviado por correo electrónico o SMS, a menos que esté absolutamente seguro de su origen.

Por Daniel