Sigue siendo más rentable vender un coche que achatarrarlo

Las ventas de vehículos usados en España han experimentado un crecimiento notable en el primer trimestre del año, con un total de 482.802 operaciones registradas, lo que representa un aumento del 2,7% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este número pone de manifiesto que las ventas de vehículos de segunda mano son casi el doble que las de coches nuevos.

Durante años, esta cifra ha servido como un indicador de la madurez del mercado de vehículos de ocasión en el país, sugiriendo que estos vehículos deberían tener una rotación mucho mayor, lo que a su vez contribuiría a la renovación del parque automovilístico.

Los ejemplos clásicos de esta tendencia son Alemania y el Reino Unido, donde la renovación de los vehículos es más frecuente y la penetración de fórmulas de propiedad como el renting es mucho mayor. En estos países, cada cuatro años se libera una oleada de vehículos ligeramente usados al mercado, favorecido además por un mayor poder adquisitivo de la población.

Las patronales de la distribución de vehículos, Ganvam y Faconauto, apuntan a que los planes de renovación del parque del Gobierno, como el Moves destinado a coches eléctricos e híbridos enchufables, no son lo suficientemente atractivos para motivar a la población a optar por ellos en lugar de vender su coche usado.

Esta situación queda patente al observar que más del 40% de los vehículos vendidos, un total de 195.836, tenían más de 15 años de antigüedad, lo que representa un aumento del 6,4% en comparación con el año anterior, y una cuota de dos puntos más que en el primer trimestre de 2023. Según un comunicado de Ganvam, esta situación evidencia las dificultades que enfrenta la ciudadanía para acceder a soluciones de movilidad de bajas emisiones.

Para ambas organizaciones, los vehículos usados jóvenes representan una herramienta clave para garantizar una movilidad asequible. Por ello, demandan un plan de incentivos que incluya los vehículos de hasta cinco años de edad, para acelerar la descarbonización.

Asimismo, el informe revela que los modelos más vendidos fueron los propulsados por diésel, con una cuota del 53,8% en el primer trimestre, debido principalmente a su dominio en el mercado durante los últimos 15 años. Sin embargo, los consumidores están empezando a optar por soluciones de gasolina, buscando el distintivo medioambiental C.

En este contexto, la cuota del diésel se redujo en 1,3 puntos porcentuales, mientras que la gasolina incrementó su participación en 2,5 puntos. Los coches eléctricos puros, por su parte, aumentaron sus operaciones en un 51,4%, pero aún mantienen una posición marginal, con 3.967 unidades vendidas, lo que representa solo un 0,8% del total.