Fábrica de Nissan en Zona Franca.

La cúpula de la compañía catalana Btech emprendió el lunes un viaje crucial a Wuhu, China, con el propósito de consolidar su alianza con el fabricante de automóviles Chery. La meta es simple pero ambiciosa: lograr que los vehículos eléctricos de Chery se ensamblen en la antigua fábrica de Nissan en Zona Franca, cerca de Barcelona. Según varias fuentes familiarizadas con la operación, las negociaciones están en una etapa muy avanzada. Si este acuerdo se concreta, garantizaría la continuidad de la planta y el empleo de más de 600 personas, además de las nuevas contrataciones que se harán a medida que el proyecto avance.

Fuentes internas de Btech han confirmado que las conversaciones con Chery están avanzando a buen ritmo. La intención de la empresa es cerrar la alianza lo más pronto posible. Cabe recordar que Nissan anunció hace casi cuatro años su intención de cerrar sus factorías en Catalunya, lo que desencadenó un complicado proceso de búsqueda de un sucesor. Ahora, finalmente, parece que este proceso está llegando a su fin.

Aunque el acuerdo está prácticamente cerrado, hay una necesaria prudencia entre los actores implicados, especialmente debido a precedentes no tan exitosos. Un ejemplo es el viaje que realizó el entonces president de la Generalitat, José Montilla, a China en 2010. A pesar de sus esfuerzos, Montilla volvió con las manos vacías, sin lograr asegurar la llegada de Chery a Catalunya.

Por otro lado, la situación actual parece ser más prometedora. En las últimas dos semanas, una delegación de una veintena de técnicos ha estado en la fábrica de Zona Franca, examinando las instalaciones, tomando medidas y comprobando el estado y las posibilidades de las líneas de montaje que dejó Nissan. Además, Chery ha llevado a cabo un par de auditorías externas para asegurarse de la viabilidad y rentabilidad de la operación.

La entrada de Chery en Zona Franca es esencial para que el proyecto de reindustrialización sea exitoso. El pasado 1 de febrero, Btech contrató a 600 antiguos empleados de Nissan bajo un contrato de formación subvencionado por la Generalitat. Estos trabajadores representan un cuarto de los que Nissan empleaba en su día. El resto ha sido recontratado en otras empresas, como Silence, o está a la espera de recibir una oferta para volver a Zona Franca.

Sin la inversión de Chery ni sus pedidos para fabricar vehículos de la gama Omoda, la supervivencia del proyecto estaba en riesgo. Los actuales empleados de Btech pasarán a cobrar el equivalente al convenio del metal de Barcelona, más un 20%, lo que implica un aumento salarial significativo respecto a los 1.575 euros brutos que perciben ahora.

Según los planes de Chery, la producción de sus vehículos podría comenzar a partir del otoño de este año, aunque en un principio gran parte de las piezas ya vendrían armadas desde China. A partir de la primavera de 2025, la carga de trabajo aumentaría y la parte de ensamblaje que se haría en Barcelona sería mayor. El objetivo final es fabricar íntegramente vehículos en Zona Franca a partir de finales de 2026 o principios de 2027.

Chery tiene la intención de utilizar Barcelona como base para expandirse luego a toda Europa. Hace unos meses, la empresa anunció que su marca Omoda utilizaría las instalaciones del puerto con Autoterminal Barcelona para distribuir su vehículo Omoda 5 en el mercado español y europeo. Ya ha enviado su primer barco con 700 coches, y si todo sale como se espera, pasará de vender coches a través de Barcelona a fabricarlos allí.

Por Daniel