Usuarios consultan sus móviles junto a un panel de Telegram. 

Borja Adsuara, un abogado y experto en derecho digital, ha expresado su preocupación sobre la decisión de un juez de la Audiencia Nacional de ordenar de forma cautelar el bloqueo en España de la plataforma de mensajería instantánea, Telegram. Adsuara estima que esta acción es desproporcionada y la compara con «matar moscas a cañonazos». El experto en derecho digital sostiene que el bloqueo de Telegram atenta contra los derechos fundamentales de libertad de expresión y de libertad de información.

La decisión de bloquear Telegram surge tras una denuncia presentada por Mediaset, Antena 3 y Movistar, quienes acusaban a la aplicación de alojar sin permiso contenido protegido por derechos de autor. En respuesta a la decisión, Adsuara ha explicado que la ley persigue el intercambio de contenidos cuando hay un ánimo de lucro. De acuerdo con el experto, para que la Audiencia Nacional intervenga, es necesario que existan ingresos derivados de la distribución del contenido, lo cual parece ser el caso con algunos grupos de Telegram.

El juez a cargo del caso solicitó datos a Telegram, pero la plataforma se negó a proporcionarlos, lo que llevó a la suspensión cautelar del servicio. Adsuara cuestiona la decisión de perseguir a Telegram y no a otras plataformas como WhatsApp, donde también se comparte contenido de manera similar. El experto sugiere que esto podría deberse a que Meta, la empresa matriz de WhatsApp, tiene sede en Europa y acata la legislación europea, mientras que Telegram está en Dubai.

Adsuara enfatiza que las multinacionales, por muy internacionales que sean, no están por encima de las leyes europeas. Señala que la suspensión de Telegram es una reacción ‘lógica’, aunque desmedida, que afecta a muchos derechos. El abogado describió la situación como un pulso entre el Estado de derecho y unas multinacionales que se comportan como señores feudales. Adsuara anticipa que Telegram recurrirá la medida.

El experto informático Hervé Lambert también expresó su sorpresa ante la decisión, señalando que este tipo de medidas no son inmediatas. Según Lambert, Telegram podría argumentar impedimentos técnicos para resistir el bloqueo. Aun si la aplicación se bloquea, los más de ocho millones de usuarios en España podrían seguir accediendo a la plataforma utilizando una VPN (Red Privada Virtual) para geolocalizarse virtualmente en otro país.

La controversia en torno a Telegram pone en evidencia el creciente conflicto entre los gigantes tecnológicos y las autoridades regulatorias. A medida que las plataformas digitales se vuelven cada vez más omnipresentes, la tensión entre la protección de los derechos de autor, el cumplimiento de la ley y el respeto a las libertades de expresión y de información se intensifica. La decisión sobre Telegram podría sentar un precedente significativo para futuros casos de este tipo.