Francia vence a Bélgica con un gol de rebote y avanza a cuartos de final: una mirada al juego
De forma poco convincente y con un rendimiento que ha dejado mucho que desear, el equipo francés avanza en la competencia a pesar de los desafíos. Con Kylian Mbappé luchando por encontrar su forma bajo varias máscaras, la precisión de Francia en el remate ha sido menos que impresionante. Para vencer a Austria, necesitaban de un autogol, al igual que para superar a Bélgica. Un penalti les permitió empatar con Polonia.
Una victoria de rebote para Francia
Fue una jugada de Kolo Muani la que rebotó en la pierna de Vertonghen y desorientó a Casteels, permitiendo a Francia avanzar a cuartos de final. Con apenas cinco minutos restantes en el partido, Bélgica no tuvo tiempo para reaccionar y ahora regresa a casa, mientras que Francia se dirige a Hamburgo para enfrentar al ganador del partido entre Portugal y Eslovenia este viernes.
La celebración del equipo francés fue eclipsada por la de sus seguidores, quienes estallaron en júbilo tras el gol clasificatorio. Sin embargo, el equipo francés sigue necesitando ayuda externa, con un par de rebotes y un penalti a su favor. La ceguera de Mbappé parece ser la de toda Francia, incapaz de calibrar su puntería en un espacio delimitado por tres postes.
Koundé, el MVP
Mientras tanto, Antoine Griezmann volvió a la titularidad para ocupar la plaza de extremo derecho, en lugar de Ousmane Dembélé. Con él y Mbappé en las bandas, las acciones francesas tendían a converger hacia el centro, lo que Bélgica pudo contener con facilidad. A pesar de un primer intento fallido, Koundé encontró una salida y su perseverancia le valió el título de MVP.
A medida que el partido avanzaba, se hizo patente una notable discrepancia entre la velocidad de la defensa francesa y la delantera, en particular Mbappé, quien arrancaba en cada ocasión. Sin embargo, Bélgica también tuvo problemas similares, mostrando una preocupación excesiva por sacar el balón desde atrás, como si estuvieran tratando de resolver un problema complicado.
El mediocampo de Bélgica y Onana
El mediocentro del Everton, Amadou Onana, se sintió excluido del procedimiento de Bélgica, a pesar de sus constantes peticiones de balón. Si no tiene un papel importante en Bélgica, puede que no sea tan fabuloso como se pensaba.
El capitán de Bélgica, De Bruyne, fue quien mandó en el campo, pero su ubicación le vulgarizó. Sus pases simples e inofensivos no causaron daño, y cuando intentó disparar a puerta, sus tiros fueron fácilmente rechazados por Maignan.
Bélgica: una estrategia cautelosa
Bélgica adoptó una estrategia cautelosa, con la intención de que no sucediera nada que pudiera resultar perjudicial, como un gol. Confiaron en que Doku desbordara a Koundé o que Lukaku y Openda mantuvieran el balón el tiempo suficiente mientras llegaban refuerzos.
Se detecta algo raro en esta Bélgica en cuanto a las reacciones de los futbolistas entre ellos; el mal rollo con la hinchada quedó en evidencia en el último partido de la liguilla con los pitos. Contra Francia, uno de los enemigos principales, se produjo la reconciliación en el calentamiento, con saludos y besos lanzados desde el césped y apoyo constante desde la grada.
Ambos equipos evitaron el riesgo hasta que se encontraron en una situación desesperada, algo que solo provocaría un resultado adverso. Entonces, las prisas tomarían el control. A Francia no le convenía nada el ritmo de Bélgica y Mbappé trataba de alterarlo con sus galopadas, de fuera hacia dentro, con esa potencia en la arrancada que le convierte en incontenible. Sin embargo, a Francia le falta el gol de Mbappé que le tienen que marcar los demás.
