La dinámica de las relaciones laborales se ha transformado con la llegada de las nuevas generaciones al escenario laboral. El viejo modelo de relaciones laborales donde una persona trabajaba para una empresa hasta su jubilación, después de décadas de servicio, ha quedado en el pasado. En la actualidad, la retención del talento se ha vuelto un desafío más complejo para las empresas. Según el Informe del Mercado Laboral Estatal 2023, una de cada cuatro empresas experimenta una alta rotación de personal. Esta situación presenta desafíos significativos para las organizaciones y subraya la necesidad de nuevas herramientas para cambiar la situación.
Para abordar este tema, la Fundació Factor Humà organizó un debate en el CaixaForum Macaya de Barcelona con la presencia de once expertos en Gestión y Recursos Humanos. El debate llevó por título “Los 4 estadios de las relaciones laborales: compromiso, matrimonio, separación y reconciliación” y se centró en el compromiso de los trabajadores con las empresas y su diversidad generacional.
El debate fue presidido por el nuevo presidente de la Fundació Factor Humà, el doctor Antoni Esteve, reconocido empresario del sector farmacéutico y fundador de AdSalutem Instituto del Sueño, además de presidente del patronato de la Fundació Institut Guttmann.
El cambio generacional y su diversidad han redefinido la percepción del compromiso laboral. Las nuevas generaciones buscan la promoción profesional y cambian de empresa para lograrlo. Este es el principal reto de las organizaciones para retener el talento. Antonio Miró-Sans, abogado laboralista, apuntó que “ahora el compromiso está más relacionado con el reconocimiento de las ideas y aportaciones”.
Los expertos que participaron en el debate también destacaron que la debilidad de los liderazgos era una de las causas de ruptura. Los cargos intermedios estuvieron en el foco. Maria Cinta Lacasa destacó que estos cargos deberían de seleccionarse “con un criterio más basado en habilidades y no tanto en resultados”.
Para mejorar el compromiso del trabajador con la empresa, los expertos sugirieron varias herramientas. Propusieron la “inteligencia matricial” como solución, es decir, la capacidad de moverse por la organización y relacionarse o de poner en marcha acciones como por ejemplo trabajar el desarrollo y crecimiento personal, evaluando los mandos por el nivel de conocimiento que tienen de sus equipos.
El grupo apuntó que se está evolucionando de una economía basada en “hacer hacer” hacia una más basada en “hacer pensar”, algo que modifica el tipo de liderazgo necesario para desarrollarla. Propusieron como herramienta los Objetivos y Resultados Clave (OKR), una metodología para que las empresas hagan fluir el trabajo de manera más ágil y en la misma dirección, con una hoja de ruta basada en objetivos comunes y compartidos.
Finalmente, Vázquez apostó por volver a lo básico. “Se pueden plantear soluciones sencillas que podamos llevar realmente a la práctica y siendo coherentes entre lo que decimos que somos y lo que somos realmente”. En este sentido, Espinal hizo una última reflexión: “a pesar de que hay que reconocer y empoderar, no se tiene que desconsiderar nunca el aspecto salarial”.
El próximo 13 de junio se llevará a cabo una nueva edición de los Premios Factor Humà. Este año, el evento se llevará a cabo en el SJD Pediatric Cancer Center de Barcelona y tendrá el compromiso como hilo conductor. Bajo el lema “El compromiso es cosa de dos” se entregaran dos galardones: el Premio Mercè Sala que reconoce a personas, proyectos, equipos o iniciativas de la promotora de la Fundación en 1997; y el Premio Impacta que reconoce a proyectos liderados desde el Área de RRHH con un impacto positivo en la organización.
