Paro de los estibadores en el Puerto de Barcelona.

La actividad en los puertos españoles se vio interrumpida durante dos horas, desde las 13:30 hasta las 15:30, debido a una protesta convocada por la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar. Esta manifestación tuvo una adhesión del 95% de los trabajadores de la estiba, quienes expresaron su preocupación por la posible pérdida de empleos y disminución de la actividad debido a la entrada en vigor de la obligación de pago por emisiones del transporte marítimo en la Unión Europea.

La acción de los trabajadores de la estiba en España coincidió con una concentración en Bruselas de la organización europea European Dockworkers Council (EDC), que también instó a la movilización en los puertos de otros países europeos como Francia, Eslovenia, Suecia, Dinamarca, Chipre, Malta, Grecia, Montenegro, Italia, Croacia y Portugal.

Laia Marimon, portavoz sindical de la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar, que representa al 78% del sector, afirmó que «no estamos en contra de las políticas climáticas. Lo que reclamamos es que se tengan en cuenta nuestras aportaciones dentro del diálogo social en la elaboración de las normativas». La preocupación de los sindicatos se centra en que sus propuestas no han sido incluidas en ninguna reglamentación.

Respecto al Sistema Europeo de Comercio de Derechos de Emisión (EU ETS), tanto los estibadores como los puertos consideran que hay un riesgo de que las navieras opten por otros lugares fuera de Europa para realizar los transbordos, con el objetivo de eludir los nuevos costos.

Marimon subrayó la demanda de «cualquier puerto que capte transbordo de mercancías dirigidas a Europa entre en el sistema de pago por emisiones». La normativa actual establece una revisión cada dos años para determinar si un puerto fuera de la UE supera el 65% de transbordos de mercancías, en cuyo caso deberá entrar en el sistema ETS pagando un 50% de las emisiones.

Para puertos y estibadoras, la medida no es suficiente por dos motivos. «Por una parte, las navieras seguirán pagando menos en sus escalas fuera de la UE y, por otro, pueden optar ahora por un puerto que no supere ese 65%, y dentro de dos años veremos este aumento, y ya será demasiado tarde», alerta la sindicalista.

Es por este motivo que se reclama que la revisión sea continua, postura que defenderá este jueves el ministro de Transportes, Óscar Puente, en una reunión convocada a propuesta de España para debatir con algunos de sus homólogos sobre el impacto de la directiva sobre el transporte marítimo.

Además de la revisión de la directiva, los estibadores reivindican “un diálogo social más efectivo” que tenga en cuenta sus aportaciones. Entre ellas, reclama una mejora en la prevención de los accidentes laborales en el interior de los buques, que alcanza el 50% del total de los siniestros, según la Coordinadora. “Nos dijeron que esta petición se incluiría en una de las directivas y esto no ha sucedido”, remarca.

La protesta de los trabajadores de la estiba en los puertos españoles pone de manifiesto la inquietud en el sector por las consecuencias que podría tener la aplicación de las políticas climáticas en el ámbito del transporte marítimo. La entrada en vigor de la obligación de pago por emisiones podría suponer un cambio significativo en el sector, que pide ser escuchado y que sus propuestas sean tenidas en cuenta en la elaboración de las normativas.

Por Daniel