Carlos Cuerpo, ministro de Economía, durante la rueda de prensa después de la reunión del Consejo de Ministros.

El Gobierno de España está analizando la oferta pública de adquisición (OPA) que la empresa húngara Magyar Vagon ha hecho sobre la empresa española de fabricación de trenes, Talgo. Esta oferta fue presentada formalmente el 22 de marzo a la Dirección General de Comercio Internacional e Inversiones, un organismo dependiente del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) recibió el registro de la intención de Magyar Vagon de llevar a cabo esta operación corporativa con Talgo el 7 de marzo. Tras esto, la empresa húngara elaboró un folleto formal que incluye todas las condiciones y planes que tiene para el fabricante español de trenes. Este documento fue entregado al organismo competente antes de las vacaciones de Semana Santa para su posterior análisis.

El proceso de análisis de la oferta es complejo y meticuloso. Una vez la Dirección General recibe la solicitud formal, la envía a la Junta de Inversiones Extranjeras (JINVEX). Este organismo no es el encargado de autorizar o denegar una solicitud, sino que elabora un informe preceptivo. Este dictamen se envía al Consejo de Ministros, que es el que finalmente da su aprobación o negación a la operación.

Hasta el momento, el Ejecutivo no ha mostrado su conformidad con la operación. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha manifestado su intención de hacer «todo lo posible» para rechazar la OPA. Esta postura se debe a las sospechas de que detrás del grupo empresarial comprador estén oligarcas rusos o el propio Gobierno de Vladímir Putin. Fuentes próximas a Magyar Vagon han señalado que están a la espera de aportar más información adicional, si se les requiere, que sirva para demostrar que no existe tal nexo entre la oferta húngara y el régimen ruso.

En las próximas semanas, Magyar Vagon iniciará un ‘road show’ con el Gobierno español. Los representantes de la compañía húngara mantendrán conversaciones con representantes de los diferentes ministerios, principalmente Economía, Transportes e Industria, además de con Renfe, entre otras instituciones, para garantizar la ‘españolidad’ de Talgo, el empleo de sus factorías y el plan industrial que quieren ejecutar para mejorar la capacidad del fabricante de trenes. Además, el consorcio comprador no se plantea excluir de bolsa la empresa, lo que garantizaría la transparencia de sus cifras.

Magyar Vagon valora la totalidad de Talgo en 619 millones de euros, lo que equivale a 5 euros por acción, frente a los 4,3 euros en los que cotiza actualmente. A priori, su accionista mayoritario, el fondo de inversión Trilantic, está de acuerdo con el precio que está dispuesto a pagar la empresa húngara y acudirá a la oferta, siempre y cuando esta sea aprobada por el Ejecutivo español.

Es importante señalar que esta operación no solo tiene implicaciones económicas, sino también políticas y estratégicas. La adquisición de Talgo por parte de una empresa extranjera podría afectar a la soberanía industrial de España, y por eso el Gobierno está analizando cuidadosamente la oferta. Además, la posible vinculación de la empresa compradora con el régimen ruso está generando tensiones geopolíticas que podrían influir en la decisión final del Ejecutivo.

En este contexto, el papel de Magyar Vagon, Talgo y el Gobierno español es crucial. La empresa húngara debe demostrar que su oferta es beneficiosa para Talgo y para España, y que no tiene vínculos con el régimen ruso. Por su parte, Talgo debe evaluar si la oferta es conveniente para sus intereses y para los de sus trabajadores y accionistas. Por último, el Gobierno debe tomar una decisión que proteja los intereses de España, garantice la ‘españolidad’ de Talgo y preserve la transparencia y el buen funcionamiento del mercado de valores.

En definitiva, la adquisición de Talgo por parte de Magyar Vagon es una operación compleja que va más allá de lo puramente económico. En los próximos meses, veremos cómo se desarrolla esta operación y cuáles son las decisiones que toman los diferentes actores implicados.

Por Daniel