El tranquilo municipio de Riba-roja de Túria, en la comarca de Valencia, fue el escenario de un intenso incendio forestal este sábado. El fuego, que se declaró en las cercanías de la urbanización Masia de Traver, provocó una serie de acciones urgentes por parte de los servicios de emergencia y obligó a la restricción de la circulación en algunas zonas.
Las llamas iniciaron alrededor de las 14.10 horas en las cercanías del río. Las condiciones del terreno y la intensidad del viento han generado saltos del fuego que complicaron la labor de extinción, según señalaron fuentes del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia y de Emergencias de la Generalitat. La prioridad para las autoridades ha sido proteger la mencionada urbanización, especialmente en un día de altas temperaturas, para prevenir la propagación del fuego a las viviendas.
Afortunadamente, los daños materiales se limitaron a un vehículo y a una parte de la valla perimetral de cipreses de una casa. No se tuvieron que lamentar daños personales, pero la situación pudo haber sido mucho peor sin la rápida intervención de los servicios de emergencia.
La respuesta al incendio ha sido masiva e incluyó siete medios aéreos y una brigada helitransportada, que continuaron trabajando hasta la caída de la noche. En tierra, el dispositivo de emergencias aún sigue activo. Participaron cuatro dotaciones de bomberos de diferentes localidades, como l’Eliana, Paterna y Chiva; cinco unidades de bomberos forestales de la Generalitat y cuatro autobombas.
Además, colaboraron cuatro dotaciones del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, cuatro brigadas forestales (BRIFO), un sargento, un coordinador, un técnico forestal y un agente medioambiental. A esta notable respuesta, se unieron también voluntarios de Protección Civil de Náquera y un vehículo del cuerpo municipal de Bomberos de Valencia. Como medida de precaución, se movilizó una unidad de Soporte Vital Básico y una del SAMU.
El Centro de Coordinación de Emergencias (CCE) de la Generalitat ha establecido la situación 1 del Plan Especial de Incendios Forestales (PEIF) debido a la proximidad del fuego a bienes no forestales. Esta situación ya se había presentado el jueves de la semana pasada, cuando otro incendio forestal, extinguido al día siguiente, afectó a esta misma zona.
En respuesta a la solicitud de los bomberos, Iberdrola realizó la descarga de una línea eléctrica próxima al incendio. Esta acción fue crucial para garantizar la seguridad de los equipos de emergencia y evitar un posible agravamiento de la situación.
El incidente en Riba-roja de Túria pone de manifiesto la importancia de la coordinación entre las distintas agencias y servicios de emergencia. Además, resalta la necesidad de mantenerse alerta y preparados para enfrentar estos eventos, que pueden presentarse sin previo aviso y tener consecuencias devastadoras.
Por el momento, la situación sigue siendo monitoreada de cerca por las autoridades correspondientes y se espera que los esfuerzos conjuntos de todos los equipos de emergencia permitan controlar la situación en las próximas horas.
