Ambiente antes del encuentro del Barça contra el PSG

El martes por la tarde, horas antes del enfrentamiento entre el PSG y el Barcelona en la vuelta de los cuartos de final de la Champions en Montjuïc, un seguidor del PSG fue detenido por un delito de lesiones durante una pelea con un aficionado culé. Este incidente es uno de los pocos que ha oscurecido el ambiente previo a uno de los partidos más esperados de la temporada.

Los Mossos d’Esquadra informaron que la pelea ocurrió alrededor de las cinco de la tarde en las inmediaciones de plaza Espanya. En respuesta a este incidente y en previsión de futuros altercados, el cuerpo policial catalán puso en marcha un dispositivo de seguridad compuesto por 300 agentes.

Este dispositivo tenía como objetivo acompañar a los seguidores más peligrosos del PSG desde las torres venecianas hasta el estadio, con el objetivo de minimizar cualquier posible confrontación entre las aficiones rivales. Hacia las cinco de la tarde, ya había una decena de furgonetas de la Brigada Móvil de los Mossos en plaza Espanya, ubicadas estratégicamente en la zona de Maria Cristina para evitar encuentros entre los aficionados del PSG y del Barça.

En un esfuerzo adicional por minimizar riesgos, los agentes se desplazaron a la estación de Metro para orientar a los aficionados culés que llegaban sobre cómo debían salir a la superficie, de manera que no se encontraran con los seguidores franceses.

A pesar de estos esfuerzos, hubo algún momento de tensión cuando algún aficionado del Barça pasó por la zona de los del PSG. Sin embargo, gracias a las medidas de seguridad implementadas, la situación no escaló a mayores.

El director de los Mossos d’Esquadra, Pere Ferrer, explicó que el objetivo era que haya «mínima zona de interacción» entre las aficiones rivales para «minimizar riesgos». Reiteró que la trascendencia del partido, la aglomeración y el momento «complejo» a escala mundial en cuanto a la alerta terrorista hacían que este martes se hubiera desplegado un dispositivo de seguridad «amplio», con más de 350 agentes.

En total, se estima que unos 2.600 aficionados del PSG viajaron a Barcelona para acompañar a su equipo. Los aficionados radicales del PSG lograron entrar al campo alrededor de las ocho de la tarde sin incidentes, después de ser escoltados por los Mossos desde plaza España hasta Montjuïc.

Siguiendo las pautas del dispositivo de seguridad, se garantizó que la facción más radical del PSG fuera la primera en entrar al estadio y se situara en el lugar destinado para dicha afición, lejos de los seguidores culés. Aunque algunos seguidores franceses encendieron bengalas y petardos al principio del trayecto, no se produjeron incidentes de consideración.

A pesar del incidente inicial y de algunos momentos de tensión, la estrategia de los Mossos d’Esquadra para minimizar los riesgos y evitar confrontaciones entre las distintas aficiones parece haber funcionado, permitiendo que el foco se mantenga en el partido en sí y no en los altercados extradeportivos.