«Nuestro planteamiento siempre ha sido empezar por quién, qué y por qué queremos examinar. Luego pedimos a los técnicos que nos ayuden a conseguirlo»

El futuro de los exámenes de inglés: Personalización y habilidades de comunicación práctica

La enseñanza y evaluación de idiomas están experimentando un cambio significativo hacia una mayor personalización y el desarrollo de habilidades de comunicación práctica. El examen Aptis ESOL del British Council es un ejemplo de esta tendencia emergente. A diferencia de los enfoques de evaluación tradicionales, este examen se enfoca en tareas relacionadas con situaciones reales y cotidianas, lo que puede resultar en una preparación menos intensiva que otros exámenes más tradicionales.

El objetivo de este enfoque es evaluar la competencia lingüística de una manera más integral y que se aplique al mundo real. En este sentido, el Director of English Language Research en el British Council, Barry O’Sullivan, quien es también el creador de Aptis, comparte sus puntos de vista sobre el inglés y su evaluación.

El diseño de los exámenes para niños y adolescentes

O’Sullivan reconoce que los exámenes pueden ser estresantes, especialmente para niños y adolescentes. Sugiere que en lugar de realizar múltiples pruebas sumativas que juzgan a los alumnos, sería más productivo realizar evaluaciones formativas que proporcionen orientación y asesoramiento en lugar de una puntuación o calificación real.

Además, O’Sullivan insiste en que los exámenes para alumnos jóvenes deben tener en cuenta su edad y madurez cognitiva. Un ejemplo de esto es el test Aptis Teens y el Primary English Test, diseñados específicamente para grupos de edad más jóvenes con actividades basadas en juegos.

En definitiva, O’Sullivan enfatiza que los exámenes deben ser adecuados para la población a la que van dirigidos y para el contexto en el que se utilizan para proporcionar información relevante sobre la persona que realiza la prueba.

La visión futura de los exámenes de inglés

O’Sullivan predice que los futuros exámenes de inglés se basarán cada vez más en la expresión oral y escrita y serán personalizados con alumnos inmersos en actividades de la vida real. Sin embargo, advierte contra el uso de la tecnología como un impulsor principal en el desarrollo de exámenes, en lugar de centrarse en el contenido de las pruebas.

Según O’Sullivan, el enfoque siempre debería ser quién, qué y por qué queremos examinar antes de pedir a los técnicos que nos ayuden a conseguirlo. Considera que este enfoque centrado en el uso del lenguaje en lugar de la tecnología es la única manera de avanzar.

La evolución de Aptis

Aptis, uno de los exámenes de aptitud de inglés más populares en España, fue diseñado por O’Sullivan. Su objetivo era centrarse en un lenguaje más cotidiano en lugar del lenguaje académico que se evalúa en muchas pruebas internacionales. Este enfoque ha hecho que Aptis requiera menos entrenamiento que otras pruebas, ya que las actividades son más «cotidianas».

Tras obtener el reconocimiento de Ofqual, el organismo del Reino Unido regulador de cualificaciones, exámenes y evaluaciones, Aptis ESOL se considera más apropiado que el examen original cuando se requiere un examen de alto impacto para certificar el nivel de inglés para procesos de ingreso y progreso en la educación superior, concesión de becas o acceso al mercado laboral.

La importancia de la comunicación

O’Sullivan destaca que es importante que los académicos sean capaces de comunicar sus ideas a los no expertos. En un campo tan especializado como la evaluación lingüística, es esencial que las familias, los estudiantes y otras partes interesadas puedan tener voz y formar parte de la conversación, incluso si no entienden el lenguaje técnico.

La evolución de las competencias lingüísticas en el lugar de trabajo

Finalmente, O’Sullivan resalta que las competencias lingüísticas en inglés necesarias en el lugar de trabajo también están evolucionando. En un contexto en el que la competencia intercultural, la resolución de problemas, la alfabetización digital y el teletrabajo son cada vez más importantes, los exámenes de inglés tendrán que cambiar para satisfacer estas necesidades cambiantes.

O’Sullivan enfatiza que los desarrolladores de exámenes de idiomas deben escuchar a las empresas y a otros usuarios de pruebas para crear pruebas que realmente cumplan con las necesidades reales de los usuarios. En lugar de centrarse en pruebas de opción múltiple que evalúan habilidades mal definidas, los exámenes del futuro deberían centrarse en habilidades productivas como la expresión oral y escrita y la interacción.