BBVA propone al Sabadell una prima del 30% y una vicepresidencia para una fusión

El escenario financiero en España ha atravesado por un proceso de consolidación y transformación en los últimos años. En un momento que parece lejano, las calles de las poblaciones catalanas solían estar llenas de sucursales de cajas y bancos, con hasta veinte marcas distintas compitiendo por el favor de los clientes. Ofrecían desde los mejores depósitos, los fondos aparentemente más rentables, y las hipotecas con las condiciones más atractivas. Sin embargo, aquellos tiempos de rosas y violines culminaron en una debacle financiera. El sector financiero español, que parecía ser uno de los más sólidos del mundo, se desmoronó, con cajas y bancos hundiéndose y siendo rescatados en un proceso de darwinismo financiero.

Las entidades financieras más fuertes se repartieron el pastel. Santander adquirió el Popular, que previamente había absorbido al Pastor, mientras que BBVA terminó engullendo a seis de las antiguas cajas catalanas. Este último, tenía cierto cariño por Catalunya, ya que el viejo Banco Vizcaya (la V de BBVA) había salvado a la Banca Catalana de Jordi Pujol y compañía en 1984. Por otro lado, La Caixa de Pensions se transformó en Caixabank, que finalmente terminó adquiriendo a Bankia (CajaMadrid + Bancaja).

A pesar de este proceso de consolidación, algunas entidades lograron sobrevivir. Entre estas se encuentra el Sabadell, que logró crecer en otras regiones de España, adquirir un banco en Reino Unido (TSB) y cambiar su primer ejecutivo, Jaume Guardiola, por César González-Bueno. En noviembre de 2020, se evitó que el banco cayera en manos de BBVA al rechazar una oferta de compra a precio de saldo, tras un intento fallido de unirse a Caixa. Josep Oliu, uno de los presidentes del Ibex 35 más longevos en el cargo, decidió esperar.

Esta semana, BBVA vuelve a intentarlo. Se propone pagar con acciones, ofreciendo una prima razonable y prometiendo mantener una de las sedes operativas en Sant Cugat (Barcelona) y la marca Sabadell, al menos por un tiempo. También se ofrece un cargo de vicepresidencia y tres puestos en el consejo. Sin embargo, es bien conocido que lo poco que duran estas promesas cuando no se alcanza ni el 20% de la nueva entidad.

En este momento, el consejo de Administración del Sabadell reflexiona sobre si aceptar o no una OPA de BBVA. Este es un proceso donde el factor emocional puede pesar más de lo que se augura. En el escenario financiero actual, las decisiones tomadas no solo tendrán implicaciones económicas, sino también culturales y sociales. En este sentido, la respuesta del Sabadell a la oferta de BBVA será un punto de inflexión en el paisaje bancario español.

Por Daniel