Andrey Rublev: Victoria Triunfante en Madrid contra todas las expectativas
Si alguien hubiera sugerido a Andrey Rublev que se marcharía de Madrid con su segundo trofeo de campeón, probablemente hubiera sido recibido con incredulidad. Antes de llegar a la capital española, el ruso había experimentado un período de dos meses de desempeño por debajo de lo esperado, aterrizando en La Caja Mágica con expectativas modestas después de una serie de derrotas prematuras y sin haber ganado un solo set en sus cuatro torneos anteriores. Sin embargo, en Madrid, las circunstancias se alinearon a su favor, proporcionando un giro dramático a su temporada.
Este año se conmemora el vigésimo aniversario de la victoria de otro ruso, el ex número uno Marat Safín, en Madrid. Rublev, a pesar de estar lidiando con una fiebre, demostró una resistencia impresionante y logró su segundo título de Masters 1.000. Además, superó sus propios demonios internos, aquellos que le habían hecho perder tres de las cuatro finales de Masters 1.000 que había disputado hasta ahora.
El Mutua Madrid Open puede marcar un punto de inflexión en la carrera de Rublev. Antes del torneo, pasó por un período de dos meses de lucha, inclusive una descalificación en Dubái por conducta antideportiva. Sin embargo, salió del torneo como campeón y ascendió al puesto número cinco del mundo, a solo tres semanas del comienzo de Roland Garros.
Félix Auger-Aliassime, el oponente de Rublev en la final, parecía estar bien encaminado para una victoria después de que Rublev cometiera dos dobles faltas en el juego inicial. Sin embargo, a pesar de llevar la ventaja en el primer set, Aliassime no pudo mantener su ventaja. Las dudas comenzaron a surgir en el canadiense a medida que el partido avanzaba y se acercaba a su primer gran título.
Fue en el último turno de saque de Aliassime donde las cosas empezaron a cambiar. El canadiense, que había estado apoyándose en su servicio a lo largo del partido, sintió el miedo ante un Rublev que, a pesar de estar lidiando con la fiebre, demostró una resistencia feroz. Los nervios que habían atormentado a Rublev parecieron cambiar de lado, arrastrando a Aliassime.
Aliassime tembló al saque y Rublev igualó la final. El ruso comenzó a demostrar su mejor versión, pegando fuerte a ambos lados. Logró quebrar el saque en el momento más crucial, en el 6-5, cuando no había tiempo para una respuesta. En ese momento, Rublev firmó el 7-5 y volvió a sentirse campeón. Esta victoria no solo marca un cambio significativo en su temporada, sino que también podría ser el comienzo de una nueva fase en su carrera.
