Ricky Rubio, durante su presentación como jugador del FC Barcelona

«Estamos aquí otra vez», anunció Ricky Rubio, el nuevo dorsal 9 del Barça, en su presentación oficial como jugador azulgrana. El jugador de El Masnou, vestido de civil, tomó la iniciativa para ser el primero en hablar antes que el presidente del club, Joan Laporta, y el director de la sección de baloncesto, Josep Cubells.

Rubio se presentó ante un Auditori 1899 repleto, en donde se encontraban el entrenador Roger Grimau, los jugadores Álex Abrines, Nico Laprovittola y Jabari Parker, entre otros, y el director general de la sección, Juan Carlos Navarro, y el asistente Víctor Sada.

El deportista admitió que «El jugador de baloncesto se comió a la persona», refiriéndose a las dificultades de salud mental que ha enfrentado. En su discurso, detalló que había desarrollado un estrés crónico, el cual necesitaba regular. Rubio subrayó que nunca se autodiagnosticó con trastorno de ansiedad o depresión, pero sí buscó entender por qué había llegado a ese punto.

El jugador del Barça identificó dos factores que contribuyeron a su problema de salud mental. Primero, un factor interno que lo impulsó a jugar al máximo nivel, pero que resultó insostenible. Y segundo, un factor externo, que aunque no especificó, fue también una parte importante de su situación. Ahora, Rubio ve otro camino con mecanismos sostenibles, donde promete ser igual de exigente, pero de una forma diferente.

Ricky Rubio también agradeció el respeto a su privacidad durante su proceso de recuperación y el apoyo que recibió tanto de la selección española como de los Cleveland Cavaliers. Destacó la importancia de haber priorizado su salud antes que su carrera deportiva. Este enfoque le permitió regresar a la cancha con la selección ante Letonia y Bélgica.

Hubo un tiempo en que Rubio consideró alejarse definitivamente del baloncesto. Sin embargo, durante su recuperación, tras varios meses sin querer saber nada de su deporte, volvió a recuperar la chispa gracias a las conversaciones con su fisioterapeuta. Rubio decidió darle una nueva oportunidad al baloncesto a sus 33 años.

En febrero pasado, Ricky Rubio pidió al Barça entrenar con ellos, sin compromiso, un pedido que el club accedió a pesar de las inusuales circunstancias. El jugador destacó la aceptación y el respeto que recibió desde el comienzo por parte del vestuario del Barça.

A pesar de su regreso a las canchas con la selección española, Rubio no jugó más de 13 minutos ante Bélgica debido a molestias en la rodilla. Aunque restó importancia a estos problemas, aún no ha establecido una fecha para su regreso.

Finalmente, Rubio reiteró su deseo de disfrutar del baloncesto y aportar al equipo. El jugador destacó esta nueva perspectiva del deporte que ha descubierto con ayuda psicológica. A pesar de haber pasado por la oscuridad, Rubio concluyó que con trabajo y ayuda profesional, se puede superar cualquier obstáculo.