La sequía que Catalunya está experimentando ha emergido como un problema de primera magnitud, afectando no sólo al sector agrícola sino también a la industria catalana. Esta semana, el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, defendió la necesidad de que en caso de emergencia, la industria pueda beneficiarse de las ayudas directas del Fondo de solidaridad de la misma forma que lo hace el sector agrícola. Sánchez Llibre presentó esta defensa durante sus reuniones con representantes de la Comisión Europea y el Parlamento Europeo celebradas en Bruselas.
Según Sánchez Llibre, es imprescindible que los fondos se activen no solo para las empresas agrícolas sino también para las industriales. De esta forma, en situaciones de emergencia como la que está viviendo Catalunya en este momento, se podrían paliar las pérdidas de producción y las pérdidas económicas provocadas por la sequía en el tejido industrial catalán. La ayuda debería ser lo más transversal posible, llegando a todos los sectores económicos.
Además, el máximo responsable de la patronal catalana ha solicitado «flexibilidad financiera» a la hora de contabilizar el déficit y la deuda pública en el caso de inversiones que se realicen para afrontar futuras sequías. También ha reivindicado la necesidad de implementar una «política común del agua», inexistente hasta la fecha en Europa. Según fuentes de la organización, «la situación es muy grave. No se trata de alarmar, pero si no se hace nada en seis meses puede haber un problema”.
Sánchez Llibre también ha abordado la necesidad de reducir la burocracia. A finales de junio, el ex presidente del Banco Central Europeo y ex primer ministro italiano, Mario Draghi, presentará un informe encargado por Bruselas sobre cómo impulsar la competitividad de la economía europea. Sánchez Llibre ha presentado durante su viaje a Bruselas un paquete de medidas dirigido a impulsar la competitividad de las pymes, reducir la burocracia y mejorar el acceso a la financiación de las empresas y la internacionalización. Advirtió que sin cambios profundos, «la industria norteamericana y china hará que Europa siga siendo muy burocrática y reguladora”.
Además, la organización ha invitado al enviado especial de las pymes de la Comisión Europea, Markus Pieper, a visitar Cataluña y ha defendido la necesidad de aumentar el tamaño de las pymes. Según la patronal catalana, si las empresas españolas tuvieran el tamaño medio europeo, se crearían 1,2 millones de empleos, el PIB crecería en un 5,2%, las ventas empresariales aumentarían en 249.000, la masa salarial se incrementaría en 29.000 millones y la recaudación impositiva aumentaría en 20.000 millones sin alterar los tipos.
Otro problema que la patronal catalana identifica es la elevada mortalidad de empresas en España, con la mitad de las empresas que nacen muriendo al tercer año. La patronal catalana reclama medidas para que las compañías que se crean puedan sobrevivir y crecer.
Durante su viaje, Sánchez Llibre también abordó el expediente de la ampliación del aeropuerto del Prat, presentando un modelo de gestión de los espacios naturales. Según el presidente, es imperativo que el Gobierno de la Generalitat y el Gobierno central respondan con un plan de gestión a la carta de emplazamiento que envió la Comisión Europea hace tres años, de lo contrario el proyecto podría quedar empantanado y sufrir “años de retrasos”.
