Respuesta coordinada ante la escalada de precios
La subida del precio de la energía vinculada a la guerra en Irán ha elevado la preocupación internacional. En este contexto, los líderes del G7 acordaron liberar 100 millones de barriles de diésel con el objetivo de reducir su precio y reforzar el suministro.
La decisión fue adoptada este viernes durante una reunión por videollamada, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara a la Unión Europea con vetar las exportaciones de diésel si el bloque no recurría a sus reservas de emergencia. Finalmente, no fue necesario que Washington llevara a cabo esa medida.
La liberación coordinada comenzará de forma inmediata y tendrá una duración de cuatro meses. Además, el G7 estudiará en los próximos días «la posibilidad de liberaciones adicionales de diésel, según sea necesario».
La Comisión Europea rechaza cualquier veto
La Comisión Europea rechazó este viernes «rotundamente» cualquier posible veto de Washington. Asimismo, avisó de que una decisión de ese tipo «dañaría la confianza en EE UU como socio fiable».
Por su parte, el G7 reiteró su compromiso de no imponer restricciones a las exportaciones de energía e instó a todos los productores a evitar «prohibiciones que puedan exacerbar las tensiones del mercado».
Durante la última semana se han intensificado los contactos sobre energía. El Grupo de Trabajo sobre Seguridad de la Unión de la Energía, integrado por representantes del Ejecutivo comunitario y de los países europeos, se reunió para examinar la evolución del mercado del diésel y debatir medidas ante la situación actual. El grupo destacó la necesidad de mantener una «estrecha cooperación y coordinación» frente a las dificultades del mercado.
Estabilizar el mercado y elevar la producción
El G7 coincidió en ese diagnóstico y alertó de una «volatilidad sin precedentes» en los mercados petroleros que amenaza tanto la estabilidad económica como el bienestar de los ciudadanos. La liberación de los 100 millones de barriles busca estabilizar el abastecimiento energético a corto plazo y proteger a las empresas de las oscilaciones de precios.
Coordinación en las refinerías
Horas antes, el presidente francés, Emmanuel Macron, había advertido a Trump de que Estados Unidos y el G7 comparten «un interés común en actuar de manera coordinada, sin restricciones a las exportaciones».
El grupo, formado por Alemania, Francia, Estados Unidos, Italia, Canadá, Japón y Reino Unido, coordinará los programas de mantenimiento de las refinerías para impedir que coincidan paradas de capacidad. También pretende aumentar las tasas de utilización y colaborar con países con una capacidad de refinación relevante para impulsar la producción mundial de productos refinados, especialmente de diésel.
La iniciativa llega después de que Trump afirmara el miércoles que la Casa Blanca estaba «considerando seriamente» prohibir las exportaciones para mejorar el abastecimiento interno y frenar la inflación, en plena campaña para las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre.
El Gobierno de España no ha realizado valoraciones y remite a la decisión de la Agencia Internacional de la Energía de liberar sus reservas de diésel.
