Rebaño de ovejas.

La Lengua Azul: Un Virus Letal que amenaza la actividad ganadera en Cataluña

En el complejo mundo de la economía agrícola, los ganaderos ahora enfrentan una nueva amenaza en Cataluña: la enfermedad de la lengua azul. Esta patología vírica, transmitida de animal a animal mediante un vector y no por contacto directo, ha sido detectada por primera vez en la región desde 2009. Como un huésped inusual, el vector es representado por ciertas especies de mosquitos del género Culicoides, transmisores de otros virus animales, como la peste equina africana y la enfermedad hemorrágica epizoótica, también conocida como el covid de las vacas.

La alarma se ha disparado en una granja de ovejas y cabras de Vilademuls, en Girona, donde han enfermado inicialmente tres animales. La preocupación radica en que estos casos corresponden al serotipo 8 del virus de la lengua azul, especialmente letal para las ovejas. Ante esta situación, la Generalitat ha iniciado medidas preventivas para evitar su propagación.

A pesar del daño que puede causar en el ganado, es importante aclarar que la enfermedad es estrictamente animal y no afecta a los seres humanos. Los productos derivados, como la carne, la leche y otros alimentos producidos en las explotaciones afectadas, pueden consumirse sin ningún riesgo. La enfermedad de la lengua azul se caracteriza por causar una lengua cianótica, adquiriendo un color entre morado y azulado en el ganado enfermo.

Consecuencias Económicas de la Enfermedad

La detección de un caso obliga a los responsables veterinarios a declarar obligatoriamente la enfermedad, lo que implica que el territorio circundante al foco inicial pierde su estatus de zona libre de enfermedad. En este caso, las provincias afectadas son Girona y Barcelona. Esto conlleva restricciones en los movimientos de los animales, que deben realizarse bajo ciertas condiciones sanitarias, lo que puede complicar los procesos de llevar el ganado al matadero y restringir las exportaciones en vivo.

La granja de Vilademuls, que cuenta con un censo de 772 ovejas y 59 cabras, quedará confinada durante un tiempo hasta comprobar que el resto de los animales están libres de la enfermedad. Estas restricciones veterinarias se mantendrán hasta que hayan transcurrido dos años sin que se declare un nuevo caso de lengua azul.

En medio de esta situación, se ha declarado la vacunación obligatoria frente al serotipo 8 para todas las reses mayores de tres meses de edad de las especies ovina y bovina que se encuentren en el perímetro declarado de riesgo, es decir, Girona y Barcelona. Para ello, la Generalitat ya ha ordenado la compra de un millón de dosis de la vacuna para llegar a los casi 250.000 bovinos y los 14.000 ovinos que hay en estas granjas.

Los tres animales que han dado positivo a la lengua azul pertenecían a una explotación que se encuentra a menos de 30 kilómetros de la frontera con Francia, donde el serotipo 8 ha circulado de forma intensa en la pasada temporada. En 2023 se confirmaron en el país vecino más de 1.000 focos del serotipo 8 en explotaciones de bovino y más de 300 en explotaciones de ovino en distintos departamentos del centro y sudeste, lo que indica que la infección que ha llegado a España procede muy probablemente de allí.

Hasta ahora, en España se habían detectado brotes relacionados con el serotipo 1 en Andalucía y con el serotipo 4 en Andalucía, Castilla-La Mancha, Murcia, la Comunidad de Madrid, Extremadura, Galicia, Asturias y Cantabria, así como en las provincias de Alicante, Salamanca y Ávila, y parcialmente en las de Zamora y Segovia. Esta nueva cepa del serotipo 8, circula en Francia desde agosto de 2023 y ha afectado tanto al ganado bovino como ovino, con mayor mortalidad entre las ovejas.

Por Daniel