Telefónica avanza en la transformación prevista en su plan estratégico Transform and Growth, que está a punto de cumplir un año. El presidente ejecutivo de la compañía, Marc Murtra, impulsa una profunda reorganización interna tras una primera fase centrada en abandonar mercados considerados no prioritarios.

La nueva configuración simplifica el organigrama de la operadora y divide su actividad en tres grandes ámbitos: consumo, empresas y grandes clientes y tecnología y sistemas. Cada una de estas áreas tendrá un responsable que reportará directamente al consejero delegado, Emilio Gayo, y, en última instancia, a Murtra.

Tres divisiones con alcance paneuropeo

Además de reorganizar sus equipos, Telefónica busca centralizar desde España la coordinación de una parte relevante de su actividad estratégica. Las tres nuevas áreas tendrán un enfoque paneuropeo y funcionarán como estructuras transversales para coordinar negocios y actividades del grupo en varios mercados del continente.

La compañía pretende también reducir las estructuras de su sede corporativa y eliminar duplicidades administrativas entre la matriz y sus filiales, dentro del proceso de simplificación desarrollado durante los últimos meses.

Esta decisión se produce después de que Telefónica integrara funcionalmente Telefónica Tech en la gestión de Telefónica España, aunque la filial conserva su independencia jurídica. Ese movimiento ha servido como antesala del modelo organizativo aprobado el pasado martes, cuya comunicación está prevista para este miércoles.

Óscar Candiles liderará el negocio de consumo

La división de consumo se encargará de diseñar las estrategias para incrementar ingresos y gestionar toda la actividad vinculada al mercado minorista, desde el segmento residencial hasta la relación comercial con las pequeñas empresas.

El modelo de referencia será España, uno de los mercados con mejor evolución comercial para el grupo, con crecimiento en clientes fijos, móviles, convergentes y de televisión. El responsable de esta área será Óscar Candiles, actual Chief Revenue Officer (CRO) de Telefónica España.

Borja Ochoa asumirá empresas y grandes clientes

La segunda área estará dedicada a las empresas y grandes clientes. En ella se integrarán las grandes corporaciones, las administraciones públicas y el negocio mayorista.

También concentrará capacidades hasta ahora vinculadas a Telefónica Tech, como las comunicaciones avanzadas, la ciberseguridad, el cloud y otras soluciones digitales para compañías. Estas responsabilidades recaerán en Borja Ochoa, que las compatibilizará con sus actuales funciones como presidente de Telefónica España.

Sergio Sánchez dirigirá tecnología y sistemas

La tercera división, de tecnología y sistemas, reunirá los principales activos e infraestructuras de red del grupo. Su ámbito incluirá la fibra óptica, el 5G, los cables submarinos y los activos relacionados con Telefónica Infra.

Asimismo, esta unidad gestionará los sistemas de información, la automatización de procesos y la implantación de herramientas de inteligencia artificial en la operativa de la compañía. Su director será Sergio Sánchez, actual responsable de Operaciones, Red y Tecnologías de la Información de Telefónica España.

Una segunda etapa de transformación

Con esta reordenación, Telefónica abre una nueva fase en el proceso diseñado por Marc Murtra. Después de reducir su perímetro y abandonar mercados no estratégicos, el grupo orienta ahora sus esfuerzos a simplificar su estructura, centralizar decisiones y reforzar la coordinación entre sus principales negocios.

Telefónica Alemania prevé estabilizar su negocio en 2027

Por su parte, Telefónica Alemania, que opera con la marca O2, espera alcanzar un «punto de inflexión» en 2027. La filial prevé estabilizar sus cuentas ese año y comenzar una nueva etapa tras la reorganización interna desarrollada en los últimos meses, vinculada a la transformación de las telecomunicaciones y a la incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial.

Su consejero delegado, Santiago Argelich, sitúa en 2028 el momento en que la compañía alcanzará su «velocidad de crucero», con un modelo operativo basado en la simplificación y la digitalización.

El proceso ha incluido un ajuste de unos 1.000 empleados, cerca del 15% de los más de 6.800 profesionales que trabajan para la empresa en Alemania. Entre las causas figura la pérdida del contrato mayorista de arrendamiento de red con 1&1, cuyo tráfico pasó a Vodafone.

Argelich estima que el efecto de esa operación estará prácticamente absorbido al cierre de 2026 y que 2027 será el primer ejercicio «limpio» para la filial. En paralelo, Telefónica Alemania estudia opciones de consolidación en el mercado germano. Aunque el actual plan no contempla operaciones inorgánicas, Argelich ha señalado que «todas las vías siguen abiertas y todo son especulaciones todavía» y ha defendido que «toda oportunidad se tiene que explorar».