El comisario de Economía, Paolo Gentiloni. /

Los borradores presupuestarios de los países de la Eurozona para 2025, que los gobiernos tendrán que elaborar en base a las nuevas reglas sobre deuda y déficit público acordadas en febrero pasado, deberán ser «ligeramente contractivos» de acuerdo con el Eurogrupo. Este grupo, que incluye a los ministros de economía y finanzas de la Eurozona, establecieron esta postura en una declaración acordada recientemente. La declaración expresa que esta posición sería la adecuada a la luz de las actuales perspectivas macroeconómicas, la necesidad de reforzar la sostenibilidad fiscal y de apoyar el proceso actual de desinflación.

Los gobiernos tienen hasta el 15 de octubre para remitir sus planes presupuestarios a la Comisión Europea. Estos presupuestos tendrán que elaborarse en base a la nueva arquitectura fiscal, lo que exigirá ajustes y contención del gasto público. Específicamente, los Estados con una deuda superior al 60% o un déficit superior al 3% del PIB tendrán que realizar «ajustes fiscales diferenciados y basados en el riesgo». Sin embargo, el comisario de asuntos económicos, Paolo Gentiloni, ha advertido que estos ajustes no deben provocar recortes de la inversión.

Gentiloni insistió en que es importante «no repetir los errores de hace una década» y aprovechar los fondos del programa Next Generation EU. Muchos Estados miembros que tienen altos niveles de deuda tendrán que hacer esfuerzos adicionales para reducir sus déficits y desarrollar salvaguardas que les permitan absorber shocks inesperados, según Pierre Gramegna, director gerente del Mecanismo Europeo de Estabilidad y ex ministro de finanzas luxemburgués. Gramegna instó a los gobiernos a reducir los gastos menos productivos, como las medidas de apoyo a la energía, pero evitó reducir las inversiones públicas.

Antes de enviar el borrador presupuestario, los gobiernos tendrán que remitir a Bruselas el 20 de septiembre su senda fiscal de ajustes a cuatro años, ampliable a siete si se comprometen a hacer reformas e inversiones para impulsar el crecimiento en línea con los objetivos de la transición verde, digital o defensa. Según Gentiloni, este es un calendario «muy ajustado» y todo un «desafío» que obligará a trabajar «durante el verano».

En su declaración, los países de la Eurozona se comprometen a redoblar esfuerzos para «mejorar la eficacia, la calidad y la composición del gasto público». Como ya anunciaron en diciembre pasado, planean eliminar gradualmente las medidas de apoyo a la energía restantes lo antes posible durante este 2024. Los ahorros correspondientes se utilizarán para reducir el déficit público.

El Eurogrupo también llegó a un acuerdo sobre la necesidad de lograr un mercado europeo de capitales más integrado. Este es un factor crucial para promover el mercado único, atraer inversiones e impulsar la competitividad global de la UE, la innovación, el crecimiento sostenible y la creación de empleo. Se advierte que es urgente convertir los mercados de capitales europeos en mercados competitivos a escala mundial. La UE necesita un mercado de capitales que pueda canalizar el ahorro nacional y el capital extranjero libre y eficazmente hacia empresas innovadoras.

Por Daniel