La lucha contra la exclusión social y la protección social son innegociables, según Mario Draghi
El viernes pasado el ex presidente del Banco Central Europeo (BCE) y ex primer ministro italiano, Mario Draghi, hizo una advertencia de gran importancia, aseverando que el mantenimiento de elevados niveles de protección social y de redistribución en la Unión Europea (UE) «no es negociable«. Draghi insistió en la necesidad de que la lucha contra la exclusión debe ser algo fundamental para preservar la equidad en la UE.
El reconocido economista italiano, recibió el Premio Carlos V en el Monasterio de Yuste (Cáceres) de manos del Rey Felipe VI, como reconocimiento al papel que desempeñó al frente del BCE para salvaguardar el Euro tras el impacto de la crisis financiera de 2008.
Para Draghi, la lucha contra la exclusión social es fundamental “no solo para preservar los valores de equidad social de la UE, sino también para que el viaje hacia una sociedad tecnológica sea exitoso”. En su opinión, un modelo social fuerte y un modelo tecnológico fuerte no solo son compatibles, sino que se autorrefuerzan.
La necesidad de un cambio en el modelo internacional
El ex líder del BCE, reflexionó sobre el actual panorama internacional y cómo debe reaccionar la UE para no quedarse rezagada. Según sus palabras, el modelo que proporcionó prosperidad en el pasado fue diseñado para un mundo de estabilidad geopolítica, pero lamentó que ahora esas relaciones “estén empeorando”.
Draghi señaló que las grandes potencias económicas operan cada vez más de forma unilateral, en lugar de con reglas multilaterales, lo que obliga a Europa a actuar. En este sentido, afirmó: “No queremos ser proteccionistas, pero tampoco podemos ser pasivos si las acciones de los demás amenazan a nuestra prosperidad (…) Nos obliga a reducir nuestra dependencia de países en los que ya no podemos confiar”.
El economista italiano se mostró partidario de recurrir a subvenciones, subsidios y aranceles para «compensar las ventajas injustas» creadas por las políticas proteccionistas y la competencia desleal de países como China y atraer inversión extranjera. No obstante, consideró que la imposición de subsidios y tasas al comercio debe hacerse de forma «cauta», combinarse con incentivos para que no haya deslocalizaciones industriales y ser equilibrados con los intereses de los consumidores.
Draghi instó a los Veintisiete a realizar una evaluación común de los riesgos geopolíticos y a adoptar un enfoque diferente sobre su capacidad industrial en sectores clave como la defensa, el espacio, el farmacéutico o los minerales críticos para garantizar los suministros. Así mismo, urgió a la UE a crecer “más rápido y mejor”, abogando por aumentar la productividad europea, que “lleva ralentizándose desde hace un tiempo”, y a crear un auténtico mercado energético en la UE.
Además, consideró urgente reducir el precio de la energía para que la gran desventaja competitiva con Estados Unidos no perjudique a las industrias y los consumidores. Estos elevados precios llevan a reducir las inversiones y a que sean un obstáculo para que la producción sea más digital, ya que la inteligencia artificial consume mucha energía.
Entre otras medidas, Draghi abogó por aumentar la inversión en I+D+i, retener talento, dar entrada a más trabajadores cualificados de fuera de la UE, reducir la burocracia para las empresas y coordinar los mecanismos europeos. “Queda mucho margen de mejora (…) Confío en que tengamos la determinación, la responsabilidad y la solidaridad para defender nuestro empleo, nuestro clima, nuestros valores de equidad social e inclusión y nuestra independencia”, afirmó Draghi, quien en las próximas semanas presentará su informe sobre el futuro de la competitividad europea y del mercado único.
El ex primer ministro italiano concluyó su intervención agradeciendo “la hospitalidad española” y manifestó su gratitud por haber recibido un galardón que le sitúa en el palmarés que ya ocupan personalidades como Jacques Delors, Felipe González, Mijaíl Gorbachov, Helmut Kohl, Javier Solana, Angela Merkel o António Guterres.
