Encapuchados pro-Palestina toman la universidad de Santiago y amenazan con «secuestrar» a una empleada

El asedio a la Universidad de Santiago: una batalla por los derechos palestinos

La Universidad de Santiago (USC) se encuentra en una situación alarmante, con el rectorado bajo asedio y las operaciones académicas y administrativas paralizadas. A medida que la situación se intensifica, el desalojo forzado de los ocupantes del edificio se está convirtiendo en una opción cada vez más viable.

La ocupación del rectorado de la Universidad de Santiago por parte de un grupo de jóvenes enmascarados ha provocado serias interrupciones en las operaciones universitarias. Los ocupantes, que reclaman una acampada pro-Palestina, han pasado ya dos noches en el edificio, negándose a permitir la entrada a los empleados de la universidad.

Secuestro temido y actividades universitarias paralizadas

Los ocupantes incluso amenazaron con «secuestrar» a uno de los empleados, lo que obligó a sus compañeros a regresar a casa debido a la imposibilidad de acceder a sus oficinas. El rector, Antonio López, ha intentado comunicarse con los manifestantes, pero estos se niegan a cualquier tipo de acuerdo. Fuentes de la universidad han informado de que la institución está paralizada debido a la falta de acceso a los servicios de gestión.

Los manifestantes argumentan que no existe una «voluntad de diálogo real» por parte de las autoridades universitarias y denuncian actitudes hostiles. En una rueda de prensa improvisada, dos voceros del grupo anunciaron que están dispuestos a continuar con el asedio de forma indefinida si no se aceptan sus demandas, que incluyen que la USC rompa cualquier vínculo con empresas, instituciones y universidades relacionadas con Israel.

Este asedio se suma a una acampada que se inició hace un mes en la facultad de Historia, lo que obligó a desplazar a cientos de estudiantes. Los manifestantes se niegan a revelar su número exacto por temor a que la información llegue a la policía. Sin embargo, afirman que son suficientes para mantener la ocupación.

Peticiones en las redes sociales y necesidades particulares

Además de mantener su presencia en el interior del rectorado, los manifestantes también han hecho uso de las redes sociales para pedir ayuda. A través de estos medios, solicitaron a quienes deseen darles apoyo logístico que se acerquen a la puerta de San Xerome, que da a la emblemática Plaza del Obradoiro, sede de la universidad.

Entre las cosas que necesitan, enumeran mantas, sacos, pan, pan sin gluten, cepillos de dientes, celo y comida. Aclararon que preferirían alimentos que se ajusten a una dieta vegana o vegetariana. Los manifestantes piden a los simpatizantes que donen o presten cualquier cosa que pueda ayudarles en su ocupación.

La situación en la Universidad de Santiago sigue siendo tensa y sin resolver, con la amenaza de un asedio indefinido que cuelga como una espada de Damocles sobre la institución. Mientras tanto, los estudiantes, el personal y la administración esperan una resolución que permita el regreso a la normalidad.

Sin embargo, la solución al conflicto parece cada vez más lejana, ya que los manifestantes rechazan cualquier propuesta que no incluya la aceptación de sus demandas. Esto ha llevado a la universidad a considerar la opción del desalojo forzado, una medida que podría exacerbar más la situación en lugar de resolverla.

La ocupación del rectorado de la Universidad de Santiago es una prueba clara de cómo los conflictos internacionales pueden tener un impacto directo en las instituciones educativas. El asedio a la USC es un recordatorio de la importancia de la diplomacia y el diálogo en la resolución de conflictos, así como de la necesidad de un enfoque equilibrado hacia las cuestiones de derechos humanos y justicia social en el ámbito universitario.