Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

Joan Laporta y Xavi Hernández están en el centro de una tormenta en el FC Barcelona. La falta de transparencia, las promesas incumplidas y las decisiones dudosas han afectado la imagen del club, su reputación y su desempeño. El reciente vodevil que rodea la decisión de mantener al entrenador Xavi Hernández en el cargo, a pesar de los rumores de su dimisión y un rendimiento decepcionante en el campo, ha dejado a muchos aficionados y observadores desconcertados y desilusionados.

Ferran Reverter, de Media Markt, fue uno de los que señaló el camino de esta situación. A pesar de las mentiras y manipulaciones que han engañado a los fanáticos y a la prensa, algunos todavía mantienen que esta decisión es lo mejor para el Barça. Sin embargo, una mirada más cercana a los acontecimientos recientes y a las figuras involucradas pinta una historia diferente.

Rafa Yuste, Alejandro Echevarría, Deco, Enric Masip, Òscar Hernández, todos ellos forman parte de la misma familia. Todos forman parte de la misma estructura de poder que parece estar más interesada en mantener sus propios puestos y proteger sus propios intereses que en lo que es mejor para el club. Esta es la familia que se reunió y decidió el futuro del Barça, en una reunión llevada a cabo en el ático de Laporta.

La decisión que resultó de esa reunión no fue sólo la de mantener a Xavi en su cargo. Fue la confirmación de un asalto a la presidencia del Barça, dirigido por Echevarría. A pesar de no tener ningún cargo oficial en el club, fue él quien sugirió lo que había que hacer y quien, en última instancia, puso fin a este vodevil. Sin embargo, con seis jornadas por jugar, la historia está lejos de terminar.

La imagen del Barça y de sus dirigentes se ha convertido en un meme constante. El ridículo en el que se ha instalado el club es palpable, y se hizo aún más evidente cuando 77.891 gargantas cantaron en tono de burla «Xavi, quédate» durante el clásico del domingo. A pesar de todo esto, Laporta y Xavi parecen estar ciegos a su propia realidad.

En una declaración el 29 de mayo de 2021, Laporta prometió transparencia y consecuencias para las derrotas. Dijo que con él como presidente no habría temporadas de transición. Prometió que si él era votado, Leo Messi se quedaría. Sin embargo, todas estas promesas se han quedado en nada.

Xavi, por su parte, también ha fallado en su promesa de honestidad. A pesar de prometer no tolerar las mentiras, ha demostrado ser capaz de mentir él mismo. Amenazó con demandas a dos periodistas que cuestionaron su integridad, pero nunca siguió adelante con esas amenazas.

Jordi Basté reveló que la junta directiva había aceptado inicialmente la dimisión de Xavi, pero Laporta cambió de opinión unas horas después y decidió mantener al entrenador de Terrassa por un año más. Esta decisión, tomada en el ático de Laporta, muestra una vez más el desprecio por la transparencia y el respeto por las decisiones colectivas.

El humorista Vicenç Martí sugirió una vez cambiar el eslogan del club de ‘Estimen el Barça’ a ‘Estimbem el Barça’, refiriéndose a la forma en que los dirigentes están dañando al club. Y con cada nueva decisión, cada nueva mentira, cada nuevo episodio de este vodevil, parece que este eslogan se está convirtiendo en una realidad cada vez más dura.