En la reciente campaña electoral del 9 de junio, el Bloque Nacionalista Galego (BNG) se esforzó por ocultar su asociación con el independentismo catalán y vasco en las elecciones europeas. Sin embargo, este lunes, la líder del partido, Ana Pontón, se vio obligada a reconocer dos hechos clave: que el BNG corrió en coalición con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Bildu, y que su escaño en el Parlamento Europeo será compartido, no de tiempo completo. Este modelo de rotación ha sido una constante en las últimas legislaturas.
«Es evidente que va a haber ajustes», admitió Pontón, en referencia a las declaraciones hechas por Diana Riba, cabeza de lista de Esquerra, quien insinuó que Tomás Molina, número cuatro de la lista de la coalición Ahora Repúblicas, asumiría como eurodiputado antes de finalizar el mandato. A pesar de esta realidad, el BNG ha preferido destacar que su representante, Miranda, estaría en la Eurocámara desde el primer día, gracias a que en esta ocasión ocupaba el tercer lugar de la lista.
En esta coalición de fuerzas independentistas, son los distintos pesos políticos los que determinan quién ocupa el escaño. Miranda ya ha experimentado esto al trabajar como asesora de Pernando Barrena de Bildu y viceversa. Pontón optó por resaltar el «resultado histórico» de contar con un escaño por primera vez desde la época de Camilo Nogueira (1999-2004). Sin embargo, evitó mencionar el carácter rotatorio del escaño (60/40) y se concentró en asegurar que Miranda «va a estar cinco años en Europa».
Reacciones tras la elección
La principal interesada, Miranda, parecía menos preocupada por estos detalles y más emocionada por su triunfo. Afónica y todavía eufórica, compareció ante los medios para expresar su alegría e insistir en que había sido una campaña «muy larga» y agotadora. Incluso interrumpió la rueda de prensa para mostrar una camiseta con su imagen, reflejo de su entusiasmo por el resultado electoral.
En la cúpula del BNG se observaba una satisfacción moderada. Pontón declaró que era el «momento» de que Pedro Sánchez se enfocara en gobernar y prometió presionarlo para que cumpla su pacto de investidura. Por otro lado, minimizó su tercera posición detrás del PSOE, argumentando que las circunstancias eran «muy diferentes».
En La Coruña, el beneficiario de este sorpasso de ida y vuelta, José Ramón Gómez Besteiro, interpretó la situación a nivel nacional. Según él, el PP fracasó en su intento de convertir la elección en un plebiscito contra Sánchez, y en lugar de frenar a la ultraderecha, aumentó sus expectativas. Solo el PSOE tiene la «fortaleza» para detenerlos, afirmó.
El secretario general del PSdeG, sin embargo, mencionó que dentro del PP «empiezan a cuestionar si la alternativa» a Sánchez «es Feijóo». Aunque renegó de las «extrapolaciones», el lucense, llamado a reflotar a los suyos, valoró que el 9J marca una «línea de expectativa positiva».
La campaña electoral del 9 de junio y sus resultados han dejado una serie de lecciones y desafíos para el BNG y otros partidos políticos en Galicia. Si bien la realidad de compartir un escaño en el Parlamento Europeo puede parecer una desventaja, el BNG ve este hecho como un paso importante hacia la representación gallega en Europa, un objetivo que ha buscado durante mucho tiempo.
