Pollán, obligado en las Cortes a pedir respeto «para todas las opiniones, nos gusten o no»

Una jornada de alta tensión se vivió este viernes en las Cortes de Castilla y León, donde se produjo un acalorado debate sobre una proposición no de ley (PNL) presentada por el procurador del Grupo Mixto, Francisco Igea. Esta PNL, que abordaba el tema del conflicto bélico entre Israel y Palestina, provocó una serie de reacciones y enfrentamientos verbales que llevaron al presidente de la Cámara, Carlos Pollán, a amenazar con interrumpir el pleno durante cinco minutos.

“No puede ser que a los 30 segundos estemos dando voces”, lamentó Pollán, quien pidió a los asambleístas que respetaran todas las intervenciones, independientemente de si estaban de acuerdo con ellas o no. El pedido de respeto por parte del presidente de la Cámara se produjo en respuesta a las voces y gestos que se levantaban desde las bancadas del PSOE, PP y Vox.

Intercambio de acusaciones

El enfrentamiento se intensificó tras la intervención del parlamentario de Vox, Javier Teira, y especialmente después de las palabras de la procuradora del PSOE, Patricia Gómez. Gómez reprochó a Teira por no haber mencionado en su discurso a un “dictador genocida como Francisco Franco” en la lista de crímenes de lesa humanidad. “Cuando ustedes ni siquiera existían, mis compañeros del País Vasco tenían que mirar debajo del coche para ver que no hubiera una bomba que les pudiera asesinar, así que lecciones de terrorismo, ninguna”, añadió la procuradora del PSOE.

Las afirmaciones de Gómez fueron recibidas con comentarios, voces e incluso risas, lo que obligó a Pollán a pedir silencio de forma reiterada. “Si tengo que parar cinco minutos para que se tranquilice todo el mundo, pararé, pero no voy a estar cada cinco segundos pidiendo silencio. Pararé las veces que tenga que parar”, advirtió el presidente de las Cortes a los procuradores.

La PNL presentada por Igea, que fue rechazada en su totalidad por la mayoría PP-Vox, proponía a las Cortes “mostrar su solidaridad con todas las víctimas de los crímenes perpetrados por Gaza e Israel”. Además, solicitaba al Gobierno el cumplimiento de los compromisos con el Tribunal Penal Internacional, incrementar la ayuda de emergencia de la Junta y destinar, al menos, un millón de euros para atender la gravísima situación humanitaria en la franja de Gaza.

En su proposición, Igea también denunció la acción del diputado Santiago Abascal, a quien acusó de respaldar las acciones de un presunto criminal, y pidió el cese en sus cargos a los miembros de la Junta que lo respaldaran. Por último, solicitó a las Cortes ratificar, en los mismos términos que la resolución adoptada en marzo de 2018, el reconocimiento del Estado Palestino.

En respuesta a la PNL, el procurador de Vox, Javier Teira, defendió su posición política con vehemencia. Acusó a Igea de formar parte de un “fundamentalismo pacifista hipócrita” y de “sembrar la infamia y el odio a Vox, a Abascal y a todos los que militamos en este partido”. Por su parte, la socialista Patricia Gómez defendió “la decisión valiente de Pedro Sánchez de reconocer el Estado Palestino”, mientras que el leonesista Luis Mariano Santos insistió en que “tenemos que estar con las víctimas: las de los dos lados, las de los secuestros y las de las matanzas”.

El Grupo Popular, por su parte, no usó su turno de intervención, como ha venido haciendo desde hace meses, en respuesta a las iniciativas de Francisco Igea. Igea, visiblemente enfadado, lamentó que “nos quedamos sin conocer la opinión del grupo mayoritario pero con sus aplausos a Vox es suficiente”. “Esto es lo que vamos a mandar a Europa, esta representación de los derechos internacionales”, dijo en referencia al eurodiputado electo del PP, Raúl de la Hoz, para concluir que se trata de “una auténtica vergüenza que no respeta el mínimo decoro parlamentario”.