El Ministro de Agricultura de España, Luis Planas, ha admitido abiertamente que existe un «problema de competencia desleal» en el sector agrícola del país. Declaró que los agricultores tienen razón en este asunto dado que se produce según las normativas que no se exigen a ciertas importaciones. Las declaraciones de Planas llegan en medio de una gran movilización del sector agrícola que condujo a cientos de tractores a Madrid, en una protesta frente al ministerio de agricultura, que contó con la participación de miles de trabajadores del sector.
El Ministro Planas ha señalado que la adaptación al cambio climático está generando costos para la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas. «La sostenibilidad ambiental sólo es posible si va acompañada de rentabilidad», aseguró. Planas subrayó la necesidad de que las empresas sean rentables para mantener su sostenibilidad a largo plazo y que ambas son compatibles.
Planas también señaló que la «velocidad» de adaptación del medio rural al cambio climático es otro factor importante a tener en cuenta. El Ministro también anunció su intención de reunirse de nuevo con las asociaciones agrarias para buscar soluciones tras un encuentro previo con responsables políticos en Bruselas.
Además, Planas defendió que la ley de cadena alimentaria de España ha servido de ejemplo para Francia, país donde comenzaron las movilizaciones del sector agrario. «El primer ministro francés ha señalado que la venta a pérdidas es uno de los principales problemas del sector», explicó Planas.
En relación a las cláusulas espejo, Planas reconoció que en España se produce con condiciones que en otros países no se cumplen. Por ello, mostró su disposición a trabajar sobre las cláusulas espejo en la Organización Mundial de Comercio y destacó que el diálogo con el sector será constante. «El año pasado me reuní con ellos 56 veces y así seguirá», subrayó.
Para el próximo Consejo de Ministros de Agricultura de la Unión Europea, Planas explicó que España llevará cuestiones concretas como la simplificación de la Política Agraria Común (PAC), cuyo único límite, según él, es «el buen uso de los fondos públicos». España también defenderá la necesidad de legislar de la mano de agricultores y ganaderos.
El Ministro también abordó la cuestión de la representatividad de las organizaciones agrarias tras la demostración de fuerza de la Unión de Uniones, la cuarta asociación agraria tras Asaja, COAG y UPA. «Si es necesario abordar el problema de la representación, lo abordaremos», declaró.
Por último, Planas consideró que de cara a las próximas elecciones europeas de junio, los problemas de los agricultores y ganaderos son un «campo perfecto para la batalla política». «Entiendo que hay quien piensa que esto es, y con razón, un preludio de la gran batalla electoral de junio próximo, y no es menor el envite porque nos jugamos la composición del próximo Parlamento Europeo y de la Comisión Europea», concluyó.
