El fin del petróleo no está todavía a la vista, según la Organización de Países Productores y Exportadores de Petróleo (OPEP). A pesar de las predicciones de numerosos organismos internacionales, la OPEP sostiene que el petróleo sigue siendo un componente crucial en la matriz energética global y no puede ser reemplazado aún por otras alternativas.
Haitham Al Ghais, secretario general de la OPEP, expresó sus preocupaciones en un artículo de opinión publicado en el ‘Middle East Economic Survey (MEES)’. Según él, las narrativas que hablan sobre el ‘fin del petróleo’ podrían fomentar políticas que deriven en un caos energético.
«¿Qué pasaría si las inversiones en la oferta caen como resultado de todo esto, pero la demanda de petróleo sigue aumentando, como estamos viendo hoy?», escribió Al Ghais. Reiteró que el fin del petróleo no está a la vista, y que las políticas deberían enfocarse en recortar las emisiones, no el uso de petróleo.
La OPEP pronostica que el consumo de petróleo seguirá aumentando en las próximas décadas. Esta predicción contrasta con la de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que en sus últimos informes predice que el consumo de petróleo alcanzará su punto máximo en 2030 y después comenzará a declinar en favor de las energías limpias.
Al Ghais también destacó las inversiones de la industria petrolera en tecnologías como la captura, reutilización y almacenamiento de carbono, el hidrógeno limpio y la captura directa del aire. Estas tecnologías muestran que es posible reducir las emisiones al tiempo que se produce el petróleo que el mundo necesita.
Según Al Ghais, el mundo ha invertido más de 9,5 billones de dólares en costes de transición durante las dos últimas décadas, pero la energía eólica y solar sólo suministran algo menos del 4% de la energía mundial. Además, los vehículos eléctricos tienen una tasa de penetración global total de entre el 2% y el 3%.
Para Al Ghais, la realidad es que las alternativas no pueden sustituir al petróleo a la escala necesaria, o son inasequibles en muchas regiones. Por lo tanto, enfatiza que los esfuerzos deben dirigirse no a eliminar el uso del petróleo, sino a implementar tecnologías que permitan reducir las emisiones de carbono asociadas con su producción y uso.
La OPEP, una organización intergubernamental que agrupa a 13 países productores de petróleo, tiene como objetivo coordinar y unificar las políticas petroleras de sus países miembros para asegurar precios justos y estables para los productores de petróleo, un suministro eficiente, económico y regular para los consumidores, y un retorno justo sobre el capital para aquellos que invierten en la industria del petróleo.
Es importante recordar que el cambio climático es un problema global que requiere soluciones globales. La transición hacia una economía baja en carbono es una necesidad urgente, pero también un desafío considerable que requiere la colaboración de todas las partes interesadas, incluyendo las empresas petroleras.
