Salto hacia resistencias en Enagás

Moody’s Mejora Perspectiva de Enagás Tras anuncio de Venta de Participación en Tallgrass

En una reciente evaluación, la agencia de calificación Moody’s ha mejorado la perspectiva de Enagás y Enagás Transporte de ‘estable’ a ‘positiva’. Moody’s también ha afirmado el rating de emisor a largo plazo ‘Baa2’ y el rating de emisor a corto plazo ‘Prime-2’ de Enagás, así como el rating senior quirografario ‘Baa2’ de Enagás Transporte.

Este cambio se produce después de que Enagás anunciara el pasado 10 de julio que había llegado a un acuerdo para vender su participación del 30,2% en Tallgrass a Blackstone Infrastructure Partners por un importe de 1.100 millones de dólares.

Esta transacción se enmarca en la estrategia de rotación de activos anunciada por la empresa en su Plan Estratégico 2022-2030. Este plan prioriza la descarbonización y la seguridad de suministro en España y Europa. Se espera que la operación se cierre a finales de julio.

Impacto de la Venta en el Perfil Financiero de Enagás

Moody’s afirma que «la perspectiva positiva refleja nuestra expectativa de que la transacción mejorará el perfil financiero de Enagás«. Este movimiento está en línea con el compromiso de la dirección de Enagás de fortalecer el balance de la compañía antes de 2027, cuando se espera que se inicie un nuevo ciclo inversor, principalmente relacionado con el desarrollo de la red española de hidrógeno.

Como resultado de esta operación, Moody’s prevé que la deuda neta de Enagás disminuirá en aproximadamente 1.000 millones de euros y se mantendrá estable en alrededor de 2.300-2.400 millones de euros (sobre una base ajustada por Moody’s) hasta 2026.

Esperan que este movimiento resulte en un fortalecimiento de las métricas crediticias, con un índice de fondos de operaciones (FFO) ajustado por Moody’s a deuda neta superior al 20% durante 2024-26. No obstante, advierten que a partir de 2027, una aceleración del gasto de capital, principalmente relacionado con el desarrollo de la red troncal del hidrógeno, podría tener un impacto negativo en los indicadores crediticios.

A pesar de estos posibles riesgos, señalan que novedades regulatorias positivas en las tarifas aplicadas a partir de 2027, como un aumento de las rentabilidades permitidas, ajustes por inflación o remuneraciones por trabajos en curso, podrían apoyar la generación de FFO y el fortalecimiento permanente de las métricas crediticias del grupo.

Las calificaciones de Enagás continúan reflejando el bajo perfil de riesgo comercial de las actividades monopólicas de transporte, regasificación y almacenamiento de gas de la compañía. A pesar de la continua caída de los ingresos por transmisión regulada en España y la alta dependencia de los dividendos provenientes de activos internacionales midstream, se espera que la empresa priorice el fortalecimiento del balance sobre la distribución de dividendos antes del ciclo de inversión en activos de hidrógeno.

Moody’s considera que el perfil de liquidez de Enagás será sólido para los próximos 24 meses. La liquidez se verá impulsada aún más con la recepción de los ingresos de la venta de Tallgrass.

De cara al futuro, la pregunta que se plantea es: ¿Cómo impactarán las futuras inversiones de Enagás, especialmente en el desarrollo de la red de hidrógeno, en su estabilidad financiera a largo plazo? Para más información sobre la industria del gas, puede visitar la web de Energía16.