El mundo de la moda ha estado una vez más alerta a los últimos movimientos de los duques de Sussex, quienes recientemente visitaron Nigeria durante tres días para promocionar los Juegos Invictus, una iniciativa fundada por el príncipe Harry como homenaje a los veteranos de guerra heridos en combate. Meghan Markle, la duquesa de Sussex y ex actriz, no perdió la oportunidad de lucir su elegancia a través de diversos looks durante su gira africana.
Markle optó por una combinación de prendas nuevas y otras recicladas, incluyendo algunas confeccionadas por artesanos locales. Su despliegue estilístico, que incluyó vestidos, joyas y zapatos, tuvo un valor sorprendente: rondaría los 100.000 euros.
La duquesa de Sussex, fiel a su estilo, eligió diseños minimalistas en colores neutros, que combinó con lujosas joyas. Entre las marcas de lujo que portó se incluyen Carolina Herrera y Johanna Ortiz. También se destacaron las pequeñas marcas artesanales de Nigeria. Las joyas, además de las firmas Cartier y Dior, incluyeron complementos de marcas como Airel Gordon Maffei, Aurate New York, Maison Birks y Lorraine Schwartz. Los zapatos de Manolo Blahnik y las sandalias de Aquazzura y otras firmas completaron su vestuario.
En una de sus apariciones, Meghan Markle combinó un vestido de seda amarillo de Carolina Herrera valorado en 3.700 euros con sandalias ‘slingback’ de Aquazzura en color nude, de 595 euros, y el tradicional foulard de Nigeria en tonos verdes. Sus joyas incluyeron pendientes de Jennifer Meyer (unos 3.000 euros), un collar de Aurate New York (15.000 euros), y varias pulseras, incluyendo el brazalete de oro Love de Cartier (6.000 euros), y la pulsera de diamantes Against Evil Eye de Lorraine Schwartz (18.000 euros).
En otra cita, Markle lució una falda de la firma nigeriana Regalia by FAL en tonos azules, que combinó con una camisa blanca de Carolina Herrera, las gafas de sol Santa Barbara de Heidi Merrick (245 euros), sandalias doradas de Burberry, y de nuevo valiosas joyas.
Para un partido de voleibol, la duquesa estrenó el vestido Tropicana de Johanna Ortiz (1.500 euros), combinado con las sandalias planas Cecilia de Emme Parsons (400 euros), gafas de sol y lujosas joyas. En otro evento que rendía homenaje al liderazgo de la mujer, eligió un vestido rojo de tirantes y volante en el bajo de Oríré, una firma de Lagos que apuesta por los tejidos sostenibles.
En otro día, para presenciar un partido de polo, Markle optó de nuevo por un diseño de Johanna Ortiz, específicamente el modelo Wilderness en color beige, con un precio de 1.100 euros. Además, lució el clásico traje sastre en color blanco de Altuzarra, que combinó con salones de ante de Manolo Blahnik (600 euros) y un reloj Gold Tank Française de Cartier (30.000 euros).
En el transcurso de la visita, Markle también estrenó un vestido con escote palabra de honor en color blanco de St. Agni (400 euros), y un vestido largo de seda en rosa empolvado de la colección 2018 de Heidi Merrick, combinado con las sandalias Laurie de Emme Parsons (300 euros) y diversas joyas.
