Manuel Ruiz de Lopera, a la salida de un juzgado de Sevilla, en el 2010.

El mundo del deporte, y particularmente el fútbol, está de luto. En particular, la ciudad de Sevilla y sus apasionados seguidores del club de fútbol Betis. Manuel Ruiz Ávalos, mejor conocido como Manuel Ruiz de Lopera y cariñosamente llamado Don Manué por los béticos, falleció la madrugada del 24 de marzo a los 79 años. Lopera fue una figura icónica en el club, sirviendo como su expresidente y consejero delegado desde 1992 hasta 2010.

Lopera no era simplemente un hombre de negocios, era un líder apasionado y dedicado que llevó al Betis a triunfos célebres. Uno de sus momentos más icónicos fue el 8 de mayo de 1994, cuando el Betis venció 0-2 al Burgos en El Plantío y ascendió a la Primera División. En ese momento, Lopera exclamó una frase que ha trascendido más allá del ámbito futbolístico: «¡Estábamos en la UVI, nadie daba un duro por nosotros! ¡Yo os entrego a ustedes un Betis libre, limpio, en primera, de ustedes! ¡Viva el Betis!»

Sin embargo, la salud de Lopera comenzó a deteriorarse en 2017. Tuvo que someterse a una intervención quirúrgica para extraerle 50 centímetros de intestino debido a problemas digestivos. Los años siguientes estuvieron marcados por una lucha constante contra esta infección intestinal, que finalmente resultó fatal.

Lopera es recordado como un hombre hecho a sí mismo. Proveniente de El Fontanal, un barrio de Sevilla, comenzó vendiendo electrodomésticos a plazos. Luego, creó un conglomerado de empresas inmobiliarias, incluyendo Tegasa, Farusa, e Incecosa. A lo largo de su carrera, mostró una personalidad impulsiva, una ética de trabajo incansable, y una astucia para los negocios que le permitieron amasar una pequeña fortuna.

En 1992, Lopera adquirió el Betis, convirtiéndose en el máximo accionista del club a través de unas acciones tituladas a nombre de Farusa. Sin embargo, el Tribunal Supremo confirmó en octubre pasado que no realizó desembolso alguno por la suscripción de dichas acciones.

El legado de Lopera en el Betis es indiscutible. Durante su mandato, el equipo ascendió dos veces a la Primera División, ganó la segunda Copa del Rey en 2005 frente a Osasuna, y se convirtió en el primer club andaluz en disputar la Champions League. Además, bajo su liderazgo, el club contó con algunos de los mejores jugadores de su historia, como Finidi, Alfonso y Denilson.

No obstante, también hubo momentos difíciles. El Betis perdió la final de Copa en 1997 frente al Barcelona y sufrió dos descensos durante su mandato. En 2009, el club perdió la categoría, lo que provocó que miles de seguidores inundaran las calles de Sevilla pidiendo la salida de Lopera.

La gestión de Lopera también estuvo marcada por controversias y aparentes irregularidades. En 2010, con problemas legales emergentes, vendió su paquete empresarial a Bitton Sport, la empresa dirigida por Luis Oliver, quien asumió el control del club. Siete años después, Lopera firmó un pacto con los actuales rectores del club para poner a disposición sus títulos en la atomización del club.

La pérdida de Manuel Ruiz de Lopera es un golpe significativo para el Betis y el fútbol español en general. Su legado, marcado tanto por la celebración como por la controversia, perdurará en la historia del club y en los corazones de los seguidores del Betis.