El centrocampista español Koke ha renovado su contrato con el Atlético de Madrid, extendiendo su compromiso con el club hasta el año 2025. Este proceso de renovación no ha sido tan sencillo como se esperaba, sin embargo, finalmente se ha confirmado este lunes. Koke y el Atlético se conocen bien, tanto en los buenos como en los malos momentos. El jugador madrileño, con 626 partidos oficiales jugados con el club, posee un récord que ningún otro rojiblanco ha conseguido hasta ahora. Su renovación anual con el Atlético demuestra su lealtad hacia el club, convirtiéndolo en un auténtico ‘one club man’.
Koke, de 32 años, ha pasado 26 de ellos vistiendo la camiseta del Atlético de Madrid. Su lealtad y compromiso hacia un club que exige fe es incuestionable. Aunque ya no puede correr como lo hacía antes, su cerebro y su corazón siguen siendo tan fuertes como siempre. Recientemente, el mediocentro firmó su extensión de contrato con el club, y lo celebró con una gran actuación en la remontada frente al Inter de Milán en el Metropolitano. Esta fecha emocional es la base sobre la cual el entrenador Diego Simeone quiere construir el resto de la temporada.
Durante el partido contra el Inter, Koke recorrió 17,5 kilómetros, un récord entre los mediocampistas. Su despliegue, llegada y habilidad para anular a Barella, el mejor jugador del Inter, fueron claves en el partido. Además, su asistencia ganadora a Memphis permitió que el Atlético llevase el partido a la prórroga y los penaltis, donde el portero Oblak se convirtió en el héroe. Esta actuación fue una muestra del ‘viejo’ Koke al más alto nivel, con el espíritu de dirección que ha sabido representar durante tantos años.
En términos de estadísticas, Koke intervino 116 veces durante el partido contra el Inter, completó 92 pases y generó cuatro oportunidades claras de gol para sus compañeros. Es el líder en casi todas las estadísticas del Atlético, tanto por su rendimiento en el campo como por su capacidad para asumir la responsabilidad en los momentos difíciles. Tras la derrota ante el FC Barcelona, Koke fue el primero en dar la cara y enviar un mensaje claro: «Hay que apretar el culo».
Koke es el cuarto jugador de campo con más minutos jugados en lo que va de temporada, con 2.815 minutos, solo superado por Witsel, Hermoso y Griezmann. Es el hilo conductor del ‘cholismo’, la filosofía de juego implantada por el entrenador Diego Simeone. Koke es el único jugador que estaba en la plantilla cuando Simeone llegó al club, y juntos han ido moldeando su posición en el campo, pasando de la mediapunta al mediocentro. Aunque su registro de goles ha disminuido, su capacidad para crear fútbol ha mejorado.
A lo largo de los años, Koke ha rozado las veinte asistencias por temporada, mostrándose como un futbolista central en un Atlético con un centro del campo en constante evolución. Koke ha tenido que dar un paso adelante ante la baja forma de Rodrigo de Paul, la incapacidad de Vermeeren para tener protagonismo desde su llegada en invierno y, sobre todo, ante la ausencia de un ‘5’ de garantías que Simeone ha reclamado sin éxito.
«He tenido muchas oportunidades de salir de aquí, de mi casa, y no he querido. ¡Cómo me iba a ir en el mejor momento, en el que más se disfruta! Aunque en los momentos más difíciles hay que estar, también hay que disfrutar de los buenos. Es un orgullo ser el capitán del Atlético en esta etapa tan bonita», afirmó Koke tras renovar su contrato hasta 2025.
Como bien relata Koke, en la década pasada fue objeto de deseo de los grandes de Europa, donde lució galones para llevar al Atlético a dos finales perdidas. Esas derrotas le dejaron unas heridas que han cicatrizado con el tiempo y, sobre todo, con el calor de una afición que siempre le ha reconocido su jerarquía. Llegó a tener un valor de mercado de 70 millones de euros y a percibir un salario de ocho millones.
La cifra que ganará en esta nueva etapa no llegará a la mitad de lo que ganaba en sus mejores tiempos. Tendrá que ganarse la continuidad año a año, algo habitual en los equipos de primer nivel. Esto era lo que más inseguridad le producía y lo único que le hacía mirar de lado. Sin embargo, opciones como la de ir a Arabia Saudí quedaban demasiado lejos, tanto física como mentalmente, para lo que Koke representa.
«He podido devolverle a Miguel Ángel Gil y al club el gran esfuerzo que hicieron por mí en cadete. Más que con un recuerdo me quedo con mis compañeros, Gabi, Juanfran, Godín, Simeone, la gente… Quiero volver a Neptuno con la afición. En la última visita no pudieron estar (la Liga 2020/21 fue en la pandemia)», concluyó Koke, el soldado más fiel que ha tenido el club en su historia reciente, «porque el Atleti es mi vida».
