El presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, ha anunciado un plan para reducir el crecimiento turístico en la isla. Este plan, impulsado por el Partido Popular (PP), marca un hito histórico al ser el primer gobierno de la isla que toma medidas para limitar el número de turistas. La decisión surge en respuesta a las críticas y al creciente descontento social por la saturación turística que amenaza la convivencia pacífica entre residentes y visitantes.
La propuesta del PP contempla la reducción del límite de alojamiento turístico de 430.000 a 412.000 plazas, lo que representa una disminución del 4,2%. Esta medida audaz es un intento de gestionar uno de los principales desafíos que enfrenta Mallorca: el flujo de turistas. El equipo de gobierno ha decidido actuar para evitar poner en riesgo la convivencia entre residentes y turistas y beneficiar a todos los ciudadanos.
Galmés ha sido crítico con la «falsa moratoria» vigente aprobada por el Govern de Francina Armengol, que, a pesar de las excepciones, ha permitido la creación continua de plazas turísticas en Mallorca. Según Galmés, el gobierno actual ha decidido tomar medidas valientes para combatir la masificación turística y mejorar la convivencia entre residentes y turistas.
Para lograr este objetivo, se modificará el Plan de Intervención de Ámbitos Turísticos (PIAT). El conseller de Mallorca, Marcial Rodríguez, ha declarado que el propósito principal es mejorar la convivencia dentro de un marco sostenible de actividad turística. De acuerdo con Rodríguez, en Mallorca habrá 308.000 plazas hoteleras y 104.000 de alquiler vacacional.
Galmés ha ilustrado la importancia de la reducción de 18.000 plazas turísticas con el ejemplo de Playa de Palma, un destino turístico que alberga alrededor de 36.000 plazas. Según las cifras del PP, la reducción propuesta equivale a la mitad de las plazas existentes en esta zona turística.
El Plan de Intervención en Ámbitos Turísticos (PIAT) establecerá el límite de plazas definitivo y delimitará las zonas y tipologías de estas plazas. Además de la reducción del límite de plazas, el Consell se compromete a que las 11.000 plazas que debían entrar en la bolsa en julio, que actualmente están suspendidas por la moratoria, no lo harán. Según Rodríguez, no se permitirá la creación de más plazas, excepto las que ya están en trámite, que no superarán el millar.
Se planea incorporar cinco tramitadores más a la Inspección turística para agilizar los expedientes de sanción en la lucha contra la oferta ilegal. Este plan ha sido consensuado con el sector turístico, incluyendo a los hoteleros y a los representantes del alquiler vacacional. En respuesta a las críticas por el crecimiento desmesurado del turismo, el gobierno del Consell ha decidido que no se puede crecer más en volumen.
Por último, el levantamiento de la moratoria, que fue defendido por el Govern de Marga Prohens, no afectará a Mallorca, ya que está sometida a la enmienda aprobada en el último pleno del Consell en la anterior legislatura, que eliminó 17.000 plazas con la modificación del plan territorial. La decisión valiente de este gobierno es que no habrá ni una plaza más, excepto las que tengan derechos adquiridos.
