La Comisión Europea autoriza la adquisición parcial de la aerolínea ITA por Lufthansa: un análisis económico
La Comisión Europea ha dado luz verde a la adquisición del 41% de la aerolínea italiana ITA por parte de la aerolínea alemana Lufthansa. Esta fusión surge tras la quiebra de la antigua aerolínea estatal italiana Alitalia. Sin embargo, la aprobación está sujeta a una serie de condiciones y solo se completará una vez que ambas aerolíneas cumplan con los remedios propuestos para evitar problemas de competencia tanto en varias rutas de corta y larga distancia. La vicepresidenta de la Comisión Europea, Margrethe Vestager, ha afirmado que el paquete de soluciones propuesto responde plenamente a las preocupaciones en materia de competencia, garantizando que se mantenga un nivel suficiente de presión competitiva en todas las rutas pertinentes.
Durante la investigación en profundidad llevada a cabo por la Comisión Europea, se identificaron ciertos problemas de competencia. En primer lugar, en un número de rutas de corta distancia que conectan Italia con países de Europa Central mediante vuelos sin escalas y con una escala; estas son rutas en las que Lufthansa e ITA compiten o probablemente habrían competido pronto. Además, se encontraron problemas en rutas en las que la competencia es limitada y proviene principalmente de aerolíneas de bajo coste, como Ryanair.
Problemas de competencia en rutas de larga distancia
En segundo lugar, Bruselas también identificó problemas en las rutas de larga distancia entre Italia, Estados Unidos y Canadá. Debido a que Lufthansa y sus socios United Airlines y Air Canada se coordinan en materia de precios, capacidad y programación y comparten ingresos, la Comisión considera que las actividades podrían limitar la competencia. La operación también habría reforzado la posición dominante de ITA en el aeropuerto de Milán-Linate en detrimento de otras aerolíneas.
La decisión de la Comisión Europea fue recibida con optimismo por la aerolínea española Iberia, que cree que allana el camino para la compra de Air Europa. Iberia considera que la consolidación de aerolíneas es esencial para que Europa tenga empresas más fuertes que puedan competir en el mercado global y afrontar con solvencia las imprescindibles inversiones en sostenibilidad.
Sin embargo, la organización europea de consumidores (BEUEC) ha advertido que la falta de claridad en torno a las condiciones impuestas a la operación entre Lufthansa e ITA puede hacer que los consumidores «paguen el precio de esta fusión» con tarifas más altas, menos rutas y servicios degradados. La Comisión Europea debe resistir la presión política para permitir una mayor consolidación en todos los mercados, protegiendo así los intereses de los consumidores en lugar de los de las grandes corporaciones.
Propuestas de soluciones
Para resolver estos problemas, la Comisión Europea, Lufthansa y el Estado italiano -propietario de ITA- elaboraron una serie de remedios. Estos incluyen poner a disposición de una o dos aerolíneas rivales los activos necesarios para que puedan iniciar vuelos sin escalas entre Roma o Milán y determinados aeropuertos de Europa Central. Estas aerolíneas tendrían que operar en esas rutas durante un periodo mínimo determinado y se les garantizará acceso a la red nacional de ITA para ofrecer «conexiones indirectas» entre determinados aeropuertos de Europa Central y algunas ciudades italianas.
Para resolver los problemas de competencia en las rutas de larga distancia, se propone ofrecer a la competencia acuerdos para mejorar su competitividad, como el intercambio de franjas horarias. Esto conducirá a un aumento de las frecuencias de los vuelos sin escalas y a una mejora de las conexiones de los vuelos con una escala en cada una de las rutas.
En cuanto a los problemas potenciales en el aeropuerto de Milán Linate, la empresa resultante se compromete a cederá franjas horarias de despegue y aterrizaje en el aeropuerto milanés a los adjudicatarios de las rutas de corta distancia. El número de franjas horarias que se cederán supera lo necesario para explotar las rutas de corta distancia, lo que permitirá a la adjudicataria establecer una base sostenible en el aeropuerto de Linate y ofrecer potencialmente sus propias conexiones de una escala entre Italia y Europa Central.
Margrethe Vestager, vicepresidenta de la Comisión Europea, destacó la importancia de preservar la competencia en el sector del transporte aéreo en un momento en que los consumidores se enfrentan a precios cada vez más elevados. El objetivo es evitar que los pasajeros acaben pagando más o tengan menos servicios de transporte aéreo y de menor calidad en determinadas rutas dentro y fuera de Italia.
