Un home omple el dipòsit en una gasolinera de Barcelona

En el inicio de 2024, los precios de los combustibles han demostrado una tendencia al alza imparable, alcanzando máximos históricos desde 2023. Esta tendencia es especialmente notable en la antesala de la Semana Santa, un período en el que se suele registrar un incremento en el uso de vehículos debido a las vacaciones. En particular, el precio de la gasolina ha aumentado en un 5%, mientras que el del gasóleo ha crecido en un 4%, marcando los precios más altos desde octubre y noviembre de 2023 respectivamente.

Esta subida de los precios de los carburantes parece estar lejos de terminar, teniendo en cuenta que la cotización del petróleo también está en alza. De hecho, los precios de los combustibles alcanzaron su máximo en septiembre del pasado año, con la gasolina 95 cotizando a 1,76 euros y el gasóleo a 1,67 euros. Sin embargo, a partir de ahí, los precios comenzaron a descender hasta diciembre, cuando se situaron en 1,56 y 1,49 euros respectivamente. Sin embargo, con el inicio de 2024, esta tendencia descendente se revirtió, dando paso a un incremento progresivo que se ha mantenido hasta ahora.

La situación para las próximas semanas no parece prometedora. Este pasado miércoles, el precio del barril de petróleo volvió a subir hasta los 85 dólares, su precio más alto desde noviembre del año pasado. Esto se debe, en parte, a las previsiones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) que anticipa un «ligero déficit» en el mercado tras revisar al alza su previsión de consumo mundial. Según la AIE, se espera un aumento en el consumo de crudo de 110.000 barriles diarios, hasta los 1,3 millones. Esta revisión se basa, entre otros factores, en la mayor demanda de combustible marítimo debido al alargamiento de las rutas marítimas alrededor del Cabo de Buena Esperanza como consecuencia de las interrupciones comerciales por los ataques a navíos en el Mar Rojo.

En este contexto, se espera que los precios de los carburantes se mantengan altos al menos a corto plazo. Así lo pronostica el presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Estaciones de Servicio de Alicante, Emilio Córcoles, quien asegura que, contrariamente a lo que se podría pensar, a las gasolineras no les beneficia que los precios sean altos. Según Córcoles, «si los precios son altos, la gente coge menos el coche, porque apuesta por recurrir a medios de transporte alternativos, como el autobús o el tren».

Por otro lado, los trabajadores y la patronal autonómica de las estaciones de servicio han llegado a un acuerdo en el convenio del sector. Según explicó Córcoles, habrá un incremento salarial del 3% para este año con el consiguiente abono de atrasos. En los próximos años, los aumentos estarán condicionados por la evolución del IPC.

Por Daniel