Las clarisas de Belorado piden una prórroga para retrasar su proceso de excomunión

La Rebelión de las Clarisas de Belorado: Las Monjas Solicitan Prórroga para Comparecer ante el Tribunal Eclesiástico de Burgos

Las tres clarisas cismáticas de Belorado, que lideran una rebelión contra la Iglesia Católica, han solicitado una prórroga al arzobispado para comparecer ante el Tribunal Eclesiástico de Burgos. La solicitud se presenta como un posible primer paso hacia la reconciliación con la Iglesia, aunque también podría ser una maniobra dilatoria.

Las religiosas habían anunciado su ruptura con el Papa el 13 de mayo pasado, una acción que las pone en riesgo de excomunión. Sorprendentemente, la solicitud de prórroga es la primera vez que las monjas reconocen explícitamente la autoridad de la Iglesia Católica en este proceso.

Las tres monjas, la exbadesa sor Isabel de la Trinidad, sor Sión, y sor Paz, han sido las más activas en los medios de comunicación y las redes sociales en la difusión de su postura contra Roma. Juntamente con el cura José Ceacero, se desplazaron hasta Logroño para presentar una denuncia por “abuso de poder y usurpación” contra el comisario pontificio, Mario Iceta, que luego ratificaron en los juzgados de Burgos.

El Plazo y la Prórroga

Las monjas tenían un plazo de diez días naturales para comparecer ante el Tribunal Eclesiástico de Burgos, a partir de la notificación realizada el pasado 6 de junio. Sin embargo, a través de un correo electrónico enviado el viernes, las religiosas solicitaron una prórroga. El sábado, el arzobispado extendió el plazo hasta el viernes 21 de junio.

Las prórrogas se concedieron conjuntamente a las tres monjas. Sin embargo, el arzobispado insistió en que las comparecencias individuales son lo que realmente importa. «En función de lo que diga cada una de ellas a título individual, y una vez cumplido el plazo, se evaluará y se procederá en consecuencia», indicaron desde el arzobispado.

Las monjas ya habrían incurrido en excomunión ‘latae sententiae’ – inmediata, sin necesidad de juicio-, según sus propias declaraciones públicas. El procedimiento del arzobispado es simplemente una oportunidad para que se retracten de su postura y vuelvan a la comunión con la Iglesia Católica.

Si las monjas persisten en su actitud cismática, el arzobispado firmaría un decreto de excomunión, un proceso muy similar al que siguió la diócesis de Bilbao con el obispo Pablo Rojas, bajo cuya jurisdicción se encuentran ahora las monjas.

En el caso de que se consumara la excomunión, las monjas serían expulsadas de la vida consagrada, de acuerdo con el canon 1364, 1 del Código de Derecho Canónico. Esto las obligaría a abandonar el convento en el que ahora viven. Si se negaran a hacerlo, el comisario pontificio podría iniciar un procedimiento de desahucio.

Las monjas no han mostrado signos de conciliación en su cuenta de Instagram, el único medio que han elegido para comunicarse. En una historia reciente, mostraron una fotografía del momento de la consagración en la misa presidida en la capilla del monasterio por el obispo excomulgado, Pablo Rojas, asistido por el cura coctelero, José Ceacero.

En un mensaje publicado, las monjas citaron a san Antonio de Padua, sugiriendo que la verdad puede engendrar odio y provocar escándalo. Este mensaje parece ser un intento de justificar las críticas que están recibiendo por sus acciones, que incluyen afirmaciones falsas acerca de una supuesta prohibición del Vaticano para vender un convento, el de Derio, que nunca intentaron vender. En realidad, habían hipotecado el convento en 2023 para obtener 720.000 euros, cuyo destino actual es desconocido.