Uno de los tres ciudadanos suecos investigados por la muerte de Nacho, el joven de 20 años tiroteado en el barrio malagueño de Barcenillas, había sido detenido un año antes por su presunta participación en los preparativos de un ajuste de cuentas que no llegó a consumarse. Tras aquel arresto, quedó en libertad provisional a la espera de juicio.
Arresto previo en Marbella
La actuación policial anterior se desarrolló durante el verano de 2025 en Marbella. Según adelantó ABC y confirmaron a SUR fuentes próximas a la investigación, el sospechoso, de origen sueco, habría proporcionado la infraestructura necesaria para un presunto asesinato por encargo en Fuengirola.
En concreto, se le relacionaba con la supuesta entrega de armas a dos jóvenes que, presuntamente, planeaban atacar a un rival. Después de pasar a disposición judicial por una acusación de supuesta conspiración para cometer homicidio y tenencia ilícita de armas, no se acordó su ingreso en prisión preventiva.
Un año después, las fuerzas de seguridad volvieron a localizarlo, en esta ocasión como presunto autor material del tiroteo ocurrido en Málaga capital en el que murió el joven de 20 años, ajeno a las tramas del crimen organizado.
El tiroteo de Barcenillas
El crimen tuvo lugar el pasado 18 de septiembre, alrededor de las 11.40 horas. Los servicios de emergencia recibieron entonces llamadas de vecinos que alertaban de varias detonaciones y de una persona herida de bala.
La víctima, Nacho, recibió al menos dos disparos, uno en la espalda y otro en una pierna. Pese a la gravedad de las heridas, consiguió levantarse y bajar las escaleras, casi arrastrándose, rumbo al supermercado Día situado en la calle Macabeos, muy cerca del lugar del ataque.
Una residente de la zona explicó a este periódico que el joven decía que no conocía a los autores y que desconocía el motivo por el que le habían disparado. Los sanitarios lo trasladaron de urgencia al Hospital Regional de Málaga, donde ingresó en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos. Falleció pese a los esfuerzos médicos, hacia las 21.00 horas.
Tres detenidos y prisión provisional
La Policía Nacional detuvo primero a uno de los sospechosos y, posteriormente, localizó a los otros dos presuntos implicados. Aunque inicialmente acudieron al lugar agentes del Grupo de Homicidios, la investigación pasó a la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) y al Grupo de Respuesta Especial para el Crimen Organizado (GRECO).
Los especialistas encontraron en las horas posteriores una vivienda de Málaga utilizada por el primer arrestado. Durante el registro, hallaron al segundo sospechoso, que fue detenido por su presunta relación con el tiroteo. Las pesquisas llevaron después hasta el tercer implicado, que se había cambiado de ropa y modificado su apariencia para tratar de escapar. Fue localizado y detenido hacia las 23.00 horas en una calle de Fuengirola.
La hipótesis de una identificación errónea
De acuerdo con fuentes próximas al caso consultadas por este diario, los tres detenidos habrían actuado convencidos, de manera errónea, de que Nacho era un sicario enviado por una banda rival para matarlos. La hipótesis policial sitúa el origen de la confusión en el bolso bandolera negro que llevaba la víctima, un accesorio empleado con frecuencia por integrantes del crimen organizado sueco para ocultar armas de fuego.
Los tres arrestados están en prisión provisional, comunicada y sin fianza. Por el momento, son investigados por su presunta implicación en un delito de homicidio. El procedimiento corresponde a la plaza número 7 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Málaga.
