«seguramente sea pronto para decir que la inflación hizo pico, pero estaría razonablemente seguro de que probablemente estemos cerca del pico. Pero aún es dudoso si el pico ahora llegó o va a llegar a inicios de 2023″. Son las afirmaciones de Philip Lane, el economista jefe del Banco Central Europeo y integrante del Comité Ejecutivo del organismo capital.
En una entrevista concedida al períodico italiano ‘Milano Finanza’, Lane ha añadido que «la primordial indecisión es que vimos mucha volatilidad en los costes del gas. En ciertos países las facturas de los usuarios se han movido bastante, al paso que en otros estados ciertas compañías de servicios públicos aún no terminaron de subir los costes.
Dada la subida muy importante de los costos de la energía, no descarto un tanto mucho más de inflación a inicios del próximo año. Alén de los meses iniciales, continuando hacia 2023, en la primavera o el verano, deberíamos ver una disminución importante en la tasa de inflación. Mencionado lo anterior, el sendero de la inflación desde los altísimos escenarios recientes hasta el 2% aún va a llevar tiempo».
Cuestionado sobre si el BCE va a subir las clases 50 o 75 puntos básicos en el mes de diciembre, una vez que los datos de IPC en España, Alemania o la región euro se hayan moderado en el mes de noviembre, Lane dijo que «en el momento en que teníamos tipos muy bajos, subir 75 puntos básicos era bastante simple. Conque tenía sentido en el mes de septiembre y octubre. Observaremos en el mes de diciembre cuál va a ser la resolución adecuada. Pero el punto de inicio es diferente en este momento. Ahora hemos subido los modelos en 200 puntos básicos. Todavía nos guiaremos por las perspectivas de inflación. Pero ninguna asamblea puede elegir el tamaño correspondiente del incremento sin estimar el punto de inicio, que en este momento es considerablemente más prominente que en asambleas precedentes«.
Sobre la entrada de la región euro en recesión, ha señalado que «si hay una recesión, va a ser parcialmente suave y de corta duración. Si es de seis meses y no es severa, la reducción de la demanda agregada en un caso así sería pequeña. En comparación con una recesión mucho más severa, una mucho más pequeña y de menor duración es una buena nueva para Europa, pero asimismo quiere decir que el encontronazo antiinflacionario va a ser parcialmente con limite«.
«Me doy cuenta», ha concluido Lane «de que la carga de las subidas de tipos no va a ser traje. Por servirnos de un ejemplo, los hogares con hipotecas a tipo variable van a estar mucho más expuestos que esos con hipotecas fijas en un largo plazo. Las compañías enormemente apalancadas asimismo se van a ver mucho más perjudicadas, y las implicaciones para las compañías emergentes en frente de las compañías maduras no son iguales».
