La presidenta del BCE, Christine Lagarde, junto al presidente de la Fed, Jerome Powell, en Sintra.

Las autoridades monetarias de la zona euro y Estados Unidos toman un enfoque cauteloso hacia los recortes de los tipos de interés

El panorama financiero global sigue siendo incierto, sin embargo, un mensaje claro se ha emitido desde los máximos responsables de las políticas monetarias de la zona euro y Estados Unidos, Christine Lagarde y Jerome Powell respectivamente. A menos que se produzca un inesperado y profundo deterioro de la economía o una caída de la inflación más rápida de lo previsto, los recortes en los tipos de interés no serán ni rápidos ni drásticos.

Sin embargo, hay matices en la situación y el diagnóstico de las dos regiones. Ambas autoridades monetarias necesitan más «confianza» de que la inflación continuará moderándose hacia su objetivo del 2% a medio plazo. Al mismo tiempo, la fortaleza del mercado laboral les permite tomarse un tiempo para construir dicha confianza.

Este mensaje fue reiterado por Lagarde y Powell en una mesa conjunta en el foro de bancos centrales que cada año organiza el Banco Central Europeo (BCE) en Sintra, Portugal. La prudencia se ha convertido en la norma para las autoridades monetarias ante una inflación más resistente a disminuir y las persistentes incertidumbres geopolíticas.

La desinflación y la recuperación económica: un camino incierto

Según el BCE, la inflación de la zona euro se prevé que alcance su objetivo del 2% en el último trimestre de 2025. Este pronóstico ha sido constante desde septiembre del año pasado, lo que llevó a una reducción de los tipos de interés por primera vez desde 2019. Sin embargo, Lagarde advierte que este no es un proceso lineal ni un camino predestinado. La recuperación económica y el camino hacia la desinflación están plagados de incertidumbres.

El dato de inflación de la zona euro en junio ha sido positivo, con un 2,5%, una décima menos que en mayo. Sin embargo, la inflación de los servicios sigue siendo muy alta (4.1%). Antes de seguir con los recortes de los tipos de interés, el BCE necesita estar más seguro de que el aumento de los salarios se moderará como se espera.

Por su parte, Powell sostuvo que la Reserva Federal (FED) ha hecho un «progreso bastante grande» hacia su objetivo de reducir la inflación al 2%. Sin embargo, quiere estar «más seguro» antes de relajar la política monetaria. La gran cuestión, según Powell, es no actuar demasiado pronto o demasiado tarde.

Finalmente, Powell fue cuestionado acerca del posible efecto en la política monetaria si Donald Trump fuera elegido presidente. Powell aseguró que la independencia de la FED tiene un alto grado de apoyo en ambos partidos, republicanos y demócratas. Por lo tanto, independientemente del resultado de las elecciones, la FED seguirá haciendo su trabajo.

Por Daniel