Alex Laurence se impone en la meta de la Volta en Viladecans.

El mundo del ciclismo vuelve su mirada hacia Pradell, un nuevo desafío montañoso que se presenta en la sociedad ciclista con ambición de convertirse en el símbolo de la Volta, al igual que el Tourmalet lo es para el Tour, el Mortirolo para el Giro y el Angliru para la Vuelta. Estas montañas son incomparables, cada una con su singularidad y dificultad que las hacen irresistibles para los ciclistas. Sin embargo, la Volta necesitaba un desafío propio que atrajera a los ciclistas a su carrera, sabiendo que tendrían que enfrentarse a un nuevo mito, un mito que comenzará a crecer este sábado cuando sea coronado por primera vez por algunos de los mejores ciclistas del mundo, liderados por el esloveno Tadej Pogacar.

La jornada comenzó en la ciudad de Viladecans, cuyo crecimiento verde y amigable con las bicicletas fue el escenario perfecto para el inicio de una etapa emocionante. El pelotón de la Volta pasó por la Creu d’Aragall, luego por Sant Vicençs dels Horts y finalmente llegó a la meta donde el corredor francés, Axel Laurance, se impuso en un apretado esprint.

Sin embargo, el desafío del sábado será diferente. Los ciclistas ascenderán por las mejores montañas de la comarca del Berguedà para terminar en el Santuario de Santa Maria de Queralt, el mismo lugar donde Stephen Roche en 1991 selló su victoria en la desaparecida Setmana Catalana. En aquellos días, hubiera sido imposible encarar la ruta de Pradell, que entonces era una pista de tierra utilizada para senderismo y la recolección de setas en otoño.

Afortunadamente, la fortuna quiso que se asfaltase y que cicloturistas como Àngel Morales y Raül Massabé fueran de los primeros en subir y utilizar las redes sociales para compartir la belleza y la dificultad de la subida, atrayendo así a cientos de fanáticos que querían experimentar el desafío de Pradell.

Entre los profesionales que escucharon hablar de Pradell se encontraba Sepp Kuss, ganador de la Vuelta 2023. Kuss quedó tan impresionado por la dificultad de la montaña que comenzó a instar a competencias como la Volta a incluir esta ruta en sus etapas. Kuss, un ciclista estadounidense casado con la ex ciclista catalana Noemí Ferré, conoció la ruta mientras entrenaba en la región, ya que la familia de su esposa tiene una casa en Berguedà.

La cercanía de Pradell con Andorra, hogar de más de un centenar de ciclistas profesionales, ha hecho que en las últimas semanas se convierta en un lugar de peregrinación para los ciclistas que buscan familiarizarse con el desafío antes de la Volta. Entre ellos, Pogacar ha recibido información detallada sobre la subida de sus compañeros de equipo que viven en Andorra, según su director de equipo, Joxean Fernández ‘Matxin’.

Pogacar es el favorito para triunfar en la etapa reina de la Volta, ya habiéndose impuesto en las dos cimas precedentes, Vallter 2.000 y Port Ainé. Sin embargo, todos los corredores de renombre han querido recorrer Pradell. Enric Mas y Nairo Quintana se trasladaron desde Andorra para conocer personalmente la dureza de Pradell, según Chente García Acosta, director del Movistar.

Por otro lado, el renacido Mikel Landa, segundo en la general de la Volta, optará por subir Pradell sin haberlo pisado antes, siguiendo el ejemplo de Pogacar y basándose en las referencias de sus compañeros. A las 14:30 horas (Esport 3, RTVE Play y Eurosport), todos los amantes del ciclismo tendrán la oportunidad de presenciar este desafío, siempre que no hayan optado por enfrentarse personalmente a Pradell y emular a las estrellas de la Volta.