En marcha la investigación del asesinato del hermano de Begoña Villacís: posibles conexiones con el narcotráfico y el pasado neonazi del fallecido
La investigación en torno a la muerte de Borja Villacís, hermano de la exvicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, ha llevado a los investigadores a rastrear el pasado delictivo de María José E. J., la mujer detenida y conductora del vehículo en el que se desplazaron los presuntos autores del crimen: su hijo Kevin y otro pariente.
El macabro suceso tuvo lugar el pasado martes en un descampado junto a la carretera de El Pardo, en Madrid, donde el cuerpo de Borja Villacís fue encontrado con signos de violencia. La rápida actuación de la Policía resultó en la detención de María José E. J., quien cuenta con antecedentes por delitos contra la salud pública, entre otros.
El foco de la investigación se centra ahora en Bargas, una localidad toledana a diez kilómetros de la capital de Castilla-La Mancha y antiguo lugar de residencia de la detenida. La Guardia Civil ya había realizado una operación en este lugar, en la que desmantelaron dos narcopisos en la calle Pardo. El hecho de que algunos de los inquilinos de estos lugares también estuvieran relacionados con la paliza a un inquilino en diciembre de 2022, ha llevado a los investigadores a establecer posibles conexiones con el asesinato de Borja.
Conexiones con el narcotráfico y el crimen organizado
Durante la mencionada Operación Lanzuela, se intervinieron sustancias estupefacientes, machetes y armas simuladas, así como otras armas de fuego reales, similares a las utilizadas en el asesinato de Borja Villacís. Entre los efectos incautados también se encontró una gran cantidad de efectivo y diferentes artículos que sumaban un valor total de más de 7.000 euros. Aunque los detenidos en esta operación quedaron en libertad con cargos, ahora se investiga su posible vinculación con el crimen.
Este caso ha sacado a la luz también el intento de asesinato a un hombre el pasado 15 de abril, a quien le robaron un coche y le produjeron heridas tan graves que acabó en el hospital en estado crítico. Este hecho ha añadido un nuevo capítulo a la larga lista de delitos relacionados con el tráfico de drogas en la región.
La búsqueda continua de los dos varones que acompañaban a María José E. J. en el vehículo en el que se desplazaron tras el asesinato de Villacís. El dispositivo policial se centra en la zona de Pan Bendito, Carabanchel, residencia de Kevin y su familia, y Bargas, donde la red familiar de los sospechosos podría estar proporcionándoles cobertura.
María José E. J. residía en un céntrico piso alquilado en Bargas, dentro de un bloque de viviendas a 400 metros de los narcopisos. A pesar de su pasado criminal, en el pueblo era conocida por cuidar perros de vecinos y mantener un comportamiento discreto.
Sin embargo, la investigación del asesinato de Borja Villacís sigue en su primera fase. Los investigadores del Grupo V de Homicidios tienen claro quiénes han sido los autores del crimen, aunque su detención se está complicando debido a la posible protección que estarían recibiendo de su red familiar.
El pasado neonazi del fallecido
El asesinato de Borja Villacís ha hecho resurgir detalles de su polémico pasado. Borja llevaba dos décadas teniendo problemas con la justicia por su vinculación a grupos neonazis como Ultras Sur y Outlaw. Además, llevaba tres años imputado en la Operación Águila Frazen, de la UCO de la Guardia Civil. En este entramado se encontraba también imputado Antonio Menéndez Mories, ‘el Niño Skin’, un experto en vuelcos o robos de droga a otros narcotraficantes.
Los hechos que llevaron a la muerte de Borja Villacís ocurrieron alrededor de las 12:30 horas en la carretera M-612, que se dirige a El Pardo. Borja y un amigo viajaban en un vehículo alquilado cuando fueron emboscados por los presuntos asesinos. Los atacantes dispararon a Villacís, causándole la muerte, mientras que su amigo resultó herido.
Los agresores abandonaron la escena en un BMW X2 gris plata, pero fueron grabados por testigos mientras cambiaban las matrículas del vehículo y escondían objetos en el monte. Los objetos recuperados por la policía incluyen diversas armas que podrían haber sido utilizadas en el asesinato.
La mujer fue interceptada y detenida poco después, mientras que los dos hombres huyeron a pie. A pesar de su detención, la mujer alegó ser víctima de un secuestro, una afirmación que está siendo investigada por las autoridades.
El asesinato de Borja Villacís añade un nuevo capítulo a la larga lista de muertes violentas registradas en la región en lo que va de 2024, con un total de ocho hasta la fecha.
Esta noticia ha provocado una gran conmoción en la sociedad española, no solo por el trágico destino de Borja Villacís, sino también por las posibles conexiones del caso con el narcotráfico y el crimen organizado. En este sentido, las autoridades continúan trabajando para esclarecer todos los detalles del suceso y llevar a los responsables ante la justicia.
