La nueva ley regional que acorta en un año el plazo para una licencia de construcción y en dos un centro de datos

La Región Apunta a Crecer: Nueva Ley Promete Menos Burocracia y Trámites Ágiles

Anticipando un crecimiento poblacional hasta los ocho millones de habitantes en los próximos años, la región está estableciendo medidas para estimular la actividad económica y facilitar el desarrollo en su territorio. Para lograrlo, la Consejería de Medio Ambiente ha propuesto una nueva ley que promete cambiar el panorama regulatorio y burocrático, modificando 10 leyes existentes y 131 artículos. Con un enfoque en menos burocracia y trámites más ágiles, los resultados más inmediatos se verán en el sector de la construcción, con una reducción de un año en la tramitación de licencias de construcción y dos años menos para desarrollar centros de datos.

La norma, conocida formalmente como anteproyecto de ley para un desarrollo equilibrado en la ordenación del territorio y la protección del medio ambiente, aspira a unificar criterios y simplificar trámites administrativos, reduciendo significativamente la carga burocrática. En esencia, se asemeja a una ‘mini Ley Ómnibus’, con una visión integradora y simplificadora.

Facilitando el Desarrollo Urbanístico

Según el consejero de Medio Ambiente, Carlos Novillo, uno de los primeros efectos será notable en el ámbito urbanístico. Se podrán solicitar las licencias de construcción desde la reparcelación del terreno, lo que supondrá un año de adelanto en los trámites. La norma también permitirá a los ayuntamientos contar con un plan territorial, haciendo posible que los municipios migren hacia modelos de urbanismo más ágiles, que no supongan largos años de trámites para cualquier modificación. Esta medida será especialmente útil para facilitar desarrollos urbanísticos como el de Madrid Nuevo Norte.

En términos de transición energética y digitalización, la norma propone facilidades para instalar centros de datos sobre suelos urbanizables no sectorizados, lo que agilizará su implantación. Además, se planea eliminar los planes especiales de infraestructuras para distribución o transporte de energía, lo que también va a suponer dos años de ahorro en el despliegue de estas actividades.

Una tercera medida importante es que una declaración responsable será suficiente para hacer instalaciones de energías renovables de autoconsumo o recarga de coches eléctricos.

Impulsando la Agricultura y Ganadería

En el ámbito agrícola y ganadero, la norma permitirá desarrollar más actividades en suelo rural, como invernaderos, y también permitirá la venta de productos agroalimentarios directamente en la instalación. La norma reducirá las autorizaciones urbanísticas y modernizará los regadíos, lo que se traducirá en un ahorro de agua y en la mejora de la rentabilidad de las explotaciones agrarias.

El Gobierno también podrá desarrollar planes de protección del paisaje, y compatibilizar la protección al medio rural con los usos tradicionales, para revitalizar su economía y evitar la despoblación.

En cuanto a la gestión del agua, la nueva Ley regional va a agilizar el procedimiento para aprobar proyectos de obras de infraestructuras hídricas. Específicamente, habrá un procedimiento exprés para las obras del Canal de Isabel II, que se declaran además de interés público. Esto permitirá agilizar todos los trabajos incluidos en el Plan Sanea, lo que va a afectar a 59 municipios y supondrá invertir 500 millones de euros para mejorar las redes de alcantarillado y las infraestructuras de protección frente a inundaciones.

Finalmente, la norma adaptará a la legislación estatal la ley de Bienestar Animal de la región, completando así el alcance de esta propuesta de ley integral y ambiciosa.