En una noche cargada de emociones y expectativas, el entrenador del FC Barcelona, Xavi Hernández, finalmente vio cumplidas sus ambiciones en la ciudad de la luz, París. Tras dos años y medio de luchar entre las alturas de la liga de campeones y las profundidades de la liga de Europa, Xavi y su equipo finalmente disfrutaron de una noche casi perfecta en el Parque de los Príncipes. En una emocionante victoria de 2-3, el Barça reclamó su lugar en la competición europea, más cerca que nunca de las semifinales, un territorio que no pisaba desde mayo de 2018.
La noche también marcó la primera victoria táctica de Xavi sobre Luis Enrique, el entrenador del equipo rival. El segundo y último duelo entre los dos técnicos se celebrará el martes en Montjuïc.
Xavi aprovechó al máximo su tiempo para preparar el enfrentamiento en París. Diseñó un valiente plan táctico que incluía una apuesta por los jugadores creativos. En un cambio de estrategia, decidió prescindir de un mediocampista defensivo para proteger a Christensen.
Su audaz estrategia se vio recompensada cuando introdujo a Pedri en el campo y, un minuto después, este ofreció una mágica asistencia a Raphinha para el gol del 2-1. Luego, Christensen marcó el cabezazo del 3-2 tras un córner servido por Gündogan. Además, Xavi demostró su habilidad táctica al manejar de forma inteligente el clima volcánico que instauró Luis Enrique al apropiarse del ADN Barça.
A pesar de las circunstancias difíciles, el Barça mostró una gran «personalidad» y se levantó de una noche europea compleja. «Tal vez es mi noche más feliz en Champions, pero no en mi etapa como entrenador. Ojalá sea mejor la del martes», admitió Xavi.
La victoria en París marca un hito importante para el Barça, que ha luchado con los demonios de los últimos cinco años. Desde el 10 de abril de 2019, cuando el equipo de Valverde ganó en Old Trafford al Manchester United (0-1, gol de Shaw en propia puerta), el Barça no conocía el dulce sabor de la victoria en una eliminatoria fuera de su casa.
El Barça de Xavi demostró su valentía y habilidad al superar un 2-1 del Paris SG, un resultado que en otras ediciones habría sido definitivo. Sin embargo, en el Parque de los Príncipes, este no fue el final de nada, sino el comienzo de una espectacular reacción, culminada con los goles de Raphinha y Christensen. «Los jugadores se lo creen. Pero estamos a medio camino. Aún no hay nada hecho», argumentó el entrenador azulgrana.
En París, el Barça no monopolizó el balón como suele hacer, pero dominó al equipo de Luis Enrique. En los tres partidos en los que ha perdido la posesión esta temporada, ha ganado el Barça: contra la Real Sociedad, el Nápoles y el Paris SG.
El plan táctico de Xavi también logró neutralizar a la estrella francesa Mbappé. Koundé, Araujo y Sergi Roberto se encargaron de bloquear a Mbappé, que no logró disparar ni una sola vez a la portería de Ter Stegen.
El Barça se ha recuperado de su derrota ante el Villarreal y ha encadenado 12 partidos consecutivos sin perder, con nueve victorias y tres empates. Ahora, está más cerca que nunca de una semifinal de la Champions.
