De izquierda a derecha, Judith Isach, enfermera del CAP Sant Roc de Badalona; Ares Solanes, asesora genética del Institut Català d'Oncologia (ICO); y la paciente Mari Carmen.

El gen BRCA1 y su Alta Prevalencia en la Comunidad Gitana: Un Cambio de Paradigma en el Diagnóstico del Cáncer de Mama

La historia de Mari Carmen, una mujer de 46 años de la comunidad gitana de Sant Roc, Badalona, es una ilustración potente de la lucha constante contra el cáncer de mama. Después de perder a su madre y a dos tías a causa de la misma enfermedad, Mari Carmen decidió someterse a una prueba genética en 2012, donde dio positivo en la mutación del gen BRCA1. Consciente de su realidad y del riesgo que enfrentaba, decidió someterse a una mastectomía bilateral en 2021 después de que se le detectara un tumor en la mama.

La mutación del gen BRCA1 es un factor de riesgo significativo para el desarrollo de cáncer de mama y ovario. Las mujeres que portan esta mutación tienen hasta un 80% de posibilidades de desarrollar cáncer de mama y un 40% de riesgo de cáncer de ovario a lo largo de su vida. Los hombres también pueden verse afectados, con un 6% de posibilidades de desarrollar cáncer de mama y un 20% de riesgo de cáncer de próstata.

La Mutación del gen BRCA1: Un Reto Particular para la Comunidad Gitana

El Institut Català d’Oncologia (ICO) ha observado que la mutación del gen BRCA1 es significativamente más prevalente en la población gitana en comparación con la población general. En 2022, el ICO inició un proyecto en Sant Roc, un barrio en Badalona con una población mayoritariamente gitana, para investigar la hipótesis de la alta prevalencia de la mutación del gen BRCA1 en esta comunidad.

Los resultados hasta ahora han sido sorprendentes. De las 274 personas de la comunidad gitana que se han sometido a las pruebas, un total de 10, es decir, el 3,7% de las personas cribadas, dieron positivo en la mutación del gen BRCA1. Este porcentaje es mucho más alto que el de la población general, donde la prevalencia de esta mutación genética es inferior al 0,1%.

Ares Solanes, asesora genética de la Unitat de Consell Genètic del ICO, señala que estos resultados preliminares podrían marcar un cambio de paradigma en el diagnóstico de cáncer de mama. Las pruebas genéticas podrían convertirse en una valiosa herramienta de diagnóstico precoz en la comunidad gitana.

La mayor incidencia de la mutación del gen BRCA1 en la población gitana puede estar ligada a la historia geográfica de la comunidad gitana. Según Solanes, la alta prevalencia de esta mutación en la comunidad gitana puede ser el resultado de un efecto genético conocido como ‘cuello de botella’, que ocurre cuando una pequeña parte de una población grande se reproduce en otras áreas geográficas, haciendo que ciertas características genéticas, como la mutación del gen BRCA1, se vuelvan más frecuentes.

El Reto de la Detección temprana

El reto de la detección temprana de la mutación del gen BRCA1 en la comunidad gitana requiere un enfoque de colaboración entre los proveedores de atención de salud y la comunidad. El centro de atención primaria CAP Sant Roc de Badalona ha sido vital para atraer a las pacientes a las pruebas genéticas. La enfermera asistencial de este centro, Judith Isach, ha desempeñado un papel crucial como intermediaria entre las pacientes y la consulta de consejo genético del ICO.

En colaboración con la comunidad gitana, el ICO y el CAP Sant Roc han lanzado el proyecto ‘Salud Gitana’, un esfuerzo para promover la detección temprana y la prevención del cáncer de mama en la comunidad gitana. Han creado vídeos y stands informativos para informar a la comunidad sobre las pruebas genéticas y han alentado a las personas a participar.

La lucha contra el cáncer de mama es un reto constante, y la historia de Mari Carmen y las mujeres de la comunidad gitana de Sant Roc es un recordatorio de la necesidad vital de la detección temprana y la prevención. Al entender mejor la prevalencia de la mutación del gen BRCA1 en diferentes comunidades, podemos ofrecer mejores estrategias de diagnóstico y tratamiento para aquellas personas en riesgo.

¿Cómo podemos continuar promoviendo la importancia de la detección temprana y el acceso a las pruebas genéticas en todas las comunidades?