La sobreexplotación de los acuíferos ha sido un problema creciente durante años, y ahora, un estudio reciente ha revelado un efecto secundario peligroso de este problema: el hundimiento físico del terreno, o subsidiencia. Este fenómeno ha sido especialmente notorio en España, con algunas áreas de la Península Ibérica siendo las más afectadas del mundo.
El hundimiento del terreno puede ser causado por una variedad de factores, tanto naturales como antropogénicos. Entre los factores naturales se encuentran los terremotos, la actividad volcánica y la compactación de sedimentos. Sin embargo, la principal causa antropogénica es la extracción de agua subterránea. Esta actividad puede tener consecuencias graves, especialmente en zonas urbanas, donde puede provocar el derrumbe de edificios y daños en las infraestructuras, poniendo en peligro vidas humanas.
La extracción de agua subterránea es un problema particularmente grave, ya que provoca la compactación de los sedimentos subterráneos y la eventual deformación del terreno. Este es un problema que ha sido ignorado durante mucho tiempo por la población, pero ahora un grupo de científicos ha arrojado luz sobre esta amenaza.
En su investigación, publicada en Geophysical Research Letters, los científicos descubrieron una correlación entre la tasa de extracción de aguas subterráneas y el hundimiento del terreno. Este hallazgo subraya la necesidad de prestar más atención a la gestión de los recursos hídricos en áreas propensas a la subsidencia para mitigar este riesgo geológico.
El estudio también confirmó que España es una de las zonas de Europa con mayor riesgo de subsidencia, especialmente en áreas de Andalucía, la Región de Murcia, Valencia y Alicante. Este hallazgo se basa en la cartografía realizada por los investigadores, que muestra las áreas de mayor riesgo.
Para realizar su estudio, los científicos utilizaron técnicas de modelización basadas en datos para elaborar el primer mapa mundial de tasas de subsidencia. Este mapa puede ser de gran utilidad para informar las políticas de gestión de las aguas subterráneas y orientar las medidas de mitigación.
Los investigadores también utilizaron un modelo de aprendizaje automático para calcular la superficie total de terreno que está en riesgo de hundimiento. En total, descubrieron que más de 6,3 millones de km2 de la superficie terrestre (aproximadamente el 5% de la superficie mundial) es susceptible de sufrir tasas de subsidencia consideradas lo suficientemente importantes como para causar daños y requerir estrategias de mitigación. De estos, un total de 231.000 km2 corresponden a zonas urbanas, donde alrededor de 2.000 millones de personas (el 25% de la población mundial) se encuentran en estas zonas de alto riesgo.
La extracción de agua subterránea fue identificada como la principal amenaza para el hundimiento del terreno. Por lo tanto, los investigadores aconsejan buscar otras fuentes de agua para abastecer a la población. Entre las posibles soluciones se encuentran la promoción de la eficiencia en el uso del agua, la aplicación de marcos normativos estrictos, la mejora de las prácticas agrícolas para optimizar el consumo de agua y la inversión en tecnologías de reciclado y recuperación del agua.
Finalmente, el estudio reveló que Asia meridional tiene la mayor extensión de tierra amenazada por el hundimiento, con el 2,2% de su superficie total experimentando tasas de hundimiento superiores a 50 mm/año. Otros países con tasas de subsidencia superiores a 50 mm/año son Filipinas, Irán, Costa Rica, Indonesia y Uzbekistán.
Este estudio es un paso importante para entender el peligro que la sobreexplotación de los acuíferos puede suponer para la estabilidad del terreno. Sin embargo, los investigadores señalan que es necesario seguir afinando el modelo y recabar más datos para poder implementar estrategias de mitigación eficaces.
