La historia de éxito siempre tiene raíces profundas en la familia, una que se remonta en el tiempo y merece ser reconocida cuando la gloria derrama felicidad sobre el latido de un país. Siempre hay un principio, un rincón de la historia que se origina en la necesidad de luchar por una vida digna y un futuro lleno de esperanza. Este es el caso de la historia familiar de los hermanos Jorge y Agustín Climent, entrenadores de Ilia Topuria, un campeón de artes marciales mixtas (MMA) quien venció a Alexander Volkanovski y catapultó su nombre a la cima del deporte.
Su historia está arraigada en los viajes de sus abuelos a Argentina en la década de 1920. José Climent Soler y Mercedes Ripoll Giner, ambos de la provincia de Alicante, se fueron a Argentina para buscar un futuro prometedor. José se embarcó en 1927, solo y a su mayoría de edad, mientras que Mercedes se trasladó un año después con su familia. Su búsqueda de una vida mejor culminó en un matrimonio en 1938 en Buenos Aires. Mantuvieron su lengua materna, el valenciano, vivo en su hogar, pasando la tradición a sus hijos, Jorge y Susana.
Jorge, padre de los hermanos Climent, fundó una imprenta en Argentina, mientras que su esposa, Mónica, se convirtió en maestra. A pesar de su vida en Argentina, la familia Climent siempre mantuvo viva su conexión con Alicante. Sin embargo, cuando la crisis financiera de 2001 golpeó Argentina, resultando en el corralito, los ahorros de la familia Climent se evaporaron. Esto los llevó a regresar a Alicante en 2002, en busca de una segunda oportunidad.
Jorge y Mónica comenzaron de nuevo en Alicante, con Jorge trabajando en Canal 9 y Mónica dando clases. Sus hijos, Jorge y Agustín, ambos apasionados del deporte de contacto, trabajaron en varios empleos hasta reunir el capital necesario para abrir su propio gimnasio, el Climent Club, en 2008.
El destino intervino cuando Inga Bedeliano, madre de dos adolescentes georgianos, Aleksandre e Ilia Topuria, conoció a un estudiante del Climent Club. Reconociendo las señales de un boxeador en él, preguntó dónde entrenaba y pronto llevó a sus hijos al Climent Club. Los hermanos Climent vieron un potencial increíble en los jóvenes de 15 y 16 años, especialmente en Ilia, que ha demostrado ser un prodigio de las artes marciales mixtas.
Ilia Topuria, guiado por los hermanos Climent, ha logrado un estatus divino en el mundo del deporte, ganando el título de campeón de la UFC y soñando con un combate en el Santiago Bernabéu. Juntos, han formado un equipo indisoluble, una fuente infinita de triunfo con una rica historia de superación y perseverancia.
El equipo de Ilia Topuria fue recibido con entusiasmo y júbilo en Alicante, con los Climent-Tommasi, sus amigos y familiares celebrando su éxito. El Climent Club sigue siendo un hervidero de actividad, con Jorge y Agustín Climent devolviendo al deporte y compartiendo su sabiduría con la próxima generación de atletas.
Este sábado, Jorge Climent celebrará su 48 cumpleaños con un asado en la montaña alicantina. Mónica, madre de los hermanos Climent y orgullosa de su genio Topuria, espera con ansias el día en que pueda reunir a sus nietos de ambos lados del Atlántico. La historia de esta familia, forjada entre Aigües y Relleu, sigue viva en los nietos de Jorge y Mónica, y en el legado que han dejado en el deporte de las artes marciales mixtas.
