La inflación en España en junio: Análisis en profundidad
Según los datos adelantados facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación en España en junio se situó en un 3,4%, lo que supone una disminución de dos décimas con respecto a mayo. Este descenso es el resultado de varios factores, siendo el primero de ellos la favorable evolución de los precios de los alimentos.
De forma más concreta, este comportamiento positivo respecto a los precios de los alimentos se debe, en gran parte, a las medidas anticrisis adoptadas por el Gobierno. Esta semana, el Gobierno ha anunciado la prórroga del decreto anticrisis, que elimina el IVA en los alimentos básicos. Además, esta medida se aplicará ahora también al aceite de oliva, un producto esencial en la dieta española.
Otro factor que ha influido en el descenso de la inflación ha sido la bajada de los precios de los carburantes. En los últimos meses, estos precios habían experimentado un aumento constante, pero finalmente, en junio, se ha producido una reducción.
El impacto del precio de la electricidad en la inflación
Sin embargo, este dato contrasta con el del precio de la electricidad, que en junio se situó en torno a los 54 euros el megavatio a la hora (Mwh), por encima de lo registrado en el mismo mes del año anterior. Este incremento en el precio de la electricidad de los últimos meses conllevará que en julio el IVA vuelva al 10%, una subida que ya ha sido establecida por el Gobierno en su paquete de medidas anticrisis.
Este descenso en la inflación ha permitido que el Índice de Precios al Consumo (IPC) en España se modere después de tres meses de aumentos consecutivos en 2024, principalmente debido a la subida de los combustibles y la electricidad. No obstante, el crecimiento intermensual en lo que llevamos de año ha sido ya más moderado que en el pasado.
La inflación subyacente, que es la más estructural y excluye los alimentos no elaborados y la energía, se situó en junio en el 3%, al mismo nivel que en mayo y apenas una décima por encima de la de abril. Este dato es más de tres puntos inferior al de julio de 2023, cuando la tasa estaba en el 6,2%.
La evolución del nivel general de precios, que se disparó con la guerra de Ucrania, provocó una abrupta escalada de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE), hasta alcanzar en septiembre del año pasado el 4,50%.
Como consecuencia de una cierta moderación en el índice de precios de consumo (IPC) de la zona euro, el instituto emisor optó por aplicar la primera bajada del precio del dinero en 8 años en la reunión celebrada este mes, con un recorte hasta el 4,25%.
Finalmente, cabe destacar que las futuras bajadas de los tipos de interés están estrechamente vinculadas a que se siga moderando la inflación, cuyo objetivo es situarse en torno al 2%. Sin embargo, aún existen dudas sobre la posibilidad de nuevas bajadas de los tipos.
