Hace siete años, un grupo diverso de veinte niñas originarias de India, Bangladesh y Pakistán en Barcelona, decidió unirse para practicar un deporte que, aunque minoritario en España, es muy común en sus países. Se trataba del criquet, un juego que, originario de Inglaterra, se practica en todos los países que alguna vez fueron colonia británica. Estas jóvenes, de entre 14 y 18 años de edad, entrenaron con regularidad hasta convertirse en el primer equipo femenino de criquet a nivel estatal.
Lo más notable es que estas jóvenes lograron esta hazaña sin tener un campo fijo para sus entrenamientos. En lugar de eso, tenían que rotar, buscando espacios y huecos entre las instalaciones disponibles en la ciudad de Barcelona. Actualmente, entrenan en el campo de Baró de Viver (Sant Andreu) solo un día a la semana. Sin embargo, a partir de abril, esto cambiará, cuando las jugadoras del club Criquet Jove BCN estrenen el nuevo espacio de Barcelona destinado al criquet.
El nuevo campo se encuentra en Montjuic, donde antes había el Camp Municipal de Futbol Julià de Capmany. Las jóvenes del criquet fueron las que impulsaron que se construyera allí un espacio para ellas. De hecho, el equipamiento es uno de los proyectos con más respaldo de los presupuestos participativos del pasado mandato.
La construcción ha costado 1,6 millones de euros y cuenta con todos los elementos necesarios para acoger competiciones deportivas: césped artificial, túnel de bateo, iluminación y vestuarios. Para las «chicas del criquet» -como se les conoce- tener este espacio es fundamental para su «progreso».
Este equipo femenino, único en España, tiene como objetivo constituirse como la primera selección catalana de criquet 11. Forma parte del programa Criquet Jove BCN, un proyecto impulsado por el Centre d’Estudis Africans i Interculturals (CEAi) y la Fundació per a l’Esport i l’Educació de Barcelona (FEEB). Desde el 2012, este programa forma parte del ‘Convivim Esportivament’ del Ayuntamiento de Barcelona, destinado a acompañar y promover la práctica del criquet, como un deporte identitario referente para una gran comunidad representada en la ciudad.
